Chihuahua.- “Es un orgullo llevar la cultura y tradiciones de Chihuahua por el mundo”, afirmó la cocinera y artesana rarámuri María de Lourdes Bustillos Bustillos, quien recientemente visitó Roma, Italia, para compartir parte de la riqueza cultural del estado.
Con 55 años de edad, María de Lourdes combina la venta de antojitos tradicionales con la elaboración de artesanías, actividades que, asegura, le han permitido representar con dignidad a su comunidad dentro y fuera de México.
La invitación a viajar a Europa llegó de manera inesperada, indicó. “No sabía, me hablaron para preguntarme si quería ir y les dije que sí”, relató con sencillez.
Desde hace 15 años radica en la ciudad de Chihuahua, donde vende gorditas en distintos puntos del Centro, como la Plaza del Ángel y la Catedral. También trabaja junto a otras compañeras rarámuris en el área de la Calle Victoria, donde ofrecen comida tradicional con gran aceptación.
Entre los guisos que prepara destacan: Carne molida con nopales, Asado rojo, Frijoles con queso, Rajas con crema y Carne molida con espinaca.
Indicó que son elaboradas ya sea con maíz azul o maíz tradicional.
“Nos va muy bien”, comenta con orgullo sobre su emprendimiento.
Además de cocinera y artesana, María de Lourdes fue corredora en su juventud y participó en competencias tanto en la capital como en otros asentamientos rarámuri, donde tanbien competía en con destreza en la arihueta, manteniendo vivas las tradiciones más representativas de su pueblo.
No es la primera vez que sale del país, dijo, ya que hace algunos años viajó a Brasil cuando aún competía como atleta.
María de Lourdes también fue invitada a participar en la Feria Nacional de San Marcos, en el estado de Aguascalientes. En noviembre pasado acudió a vender artesanías a un evento organizado por un fideicomiso cultural, lo que abrió nuevamente la puerta para su posible participación en la feria.
“Me invitaron, y estoy viendo si voy con las gorditas o con las artesanías”, comentó.
Con cada platillo y cada pieza artesanal, María de Lourdes Bustillos demuestra que la cultura rarámuri trasciende fronteras y que el talento chihuahuense tiene presencia internacional. Su historia es reflejo de trabajo, perseverancia y orgullo por las raíces que representan a Chihuahua ante el mundo.