Agentes de la Unidad Modelo de Atención al Delito de Secuestro de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas (FEOE) desarticularon una presunta célula delictiva dedicada al secuestro de personas migrantes en Ciudad Juárez, liderada por Ernesto Alonso B. L., alias “El Toto”, supuesto integrante del grupo criminal “La Empresa”.
Las detenciones de los siete presuntos secuestradores (dos mujeres y cinco hombres) se llevaron a cabo con apoyo de la Agencia Estatal de Investigación Zona Norte de la Fiscalía General del Estado (FGE), como parte de la investigación del secuestro de un adolescente de 17 años y un hombre de 18, ambos originarios de Veracruz, por quienes sus familiares pagaron 28 mil dólares como rescate.
A través de la causa penal 1478/2026, ayer un juez de Control del Distrito Judicial Bravos los vinculó a proceso por el delito de secuestro con penalidad agravada y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria.

“El Toto”, de 29 años, se convirtió en objetivo de las autoridades desde el 22 de mayo de 2023, cuando habría participado en el ataque de tres agentes de la Guardia Nacional en la colonia Partido Romero.
El 31 de marzo de ese mismo año, el presunto integrante de ‘La Empresa’, brazo armado del Cártel de Juárez, logró escapar de un operativo interinstitucional que se llevó a cabo en una vivienda ubicada entre las avenidas Hermanos Escobar y López Mateos, en donde sólo dejó un par de botas de piel de avestruz, con letras bordadas con hilo dorado, en las que se leía “El Toto” en la parte de enfrente y “Empresa” en la parte posterior.
De acuerdo con las investigaciones de la FEOE, “El Toto” es el líder del grupo dedicado al secuestro de migrantes, por lo que después de casi tres años lograron detenerlo junto a sus cómplices como parte de la investigación por el secuestro de los dos connacionales identificados como L. A. R. C., de 17 años, y A. P. R., de 18.
Los siete inculpados, y otra adolescente de 17 años, fueron detenidos durante dos cateos realizados en dos viviendas de las colonias Colinas del Sur y Puerto Anapra, en donde estuvieron privadas de la libertad las dos víctimas.
“El Toto” fue detenido en flagrancia por el delito contra la salud en modalidad de posesión simple en la vivienda ubicada en las calles Batalla de Puebla y Batalla de Paredón de la colonia Colinas del Sur; mientras que Dagoberto M. V., de 28 años; Ashly D. R., de 19, y Judith D. R., de 29 años por el delito de desobediencia y resistencia de particulares.
Las autoridades también aseguraron en la vivienda diez envoltorios de plástico tipo Ziploc con cocaína y tres teléfonos celulares.
El segundo domicilio, que fue cateado con la orden de un juez, se encuentra ubicado en la calle Cangrejo número 664 de la colonia Puerto Anapra, en donde fueron detenidos en flagrancia por el delito contra la salud en su modalidad posesión simple Jesús Antonio S. M., de 20 años; Ángel Gabriel C. R., de 19 y Pedro Alberto R. R., de 36 años; mientras que V. J. C. R., de 17 años, por el delito de desobediencia y resistencia de particulares.
En esta vivienda fueron asegurados diez envoltorios plásticos con hierba verde y seca “con características propias de la mariguana” y dos celulares.
Durante las diligencias de reconocimientos, los dos migrantes connacionales reconocieron a los siete adultos detenidos como parte de las personas que participaron en la privación de su libertad para exigirles el rescate a sus familiares.
Tras el reconocimiento, el agente del Ministerio Público de la Unidad Modelo de Atención al Delito de Secuestro solicitó las órdenes de aprehensión por el delito de secuestro con penalidad agravada, las cuales fueron libradas por una jueza de Primera Instancia en Materia Penal bajo la causa penal 1478/2026 y cumplimentadas el 13 de abril de 2026, y ayer tras una audiencia de aproximadamente dos horas las siete personas fueron vinculadas a proceso.

En libertad, cuatro más
Debido a dos incongruencias en los datos de investigación aportados por el Ministerio Público, ayer a cuatro integrantes de una segunda célula delictiva acusada del secuestro de dos mexicanos más se les dictó auto de no vinculación.
Según las investigaciones, H. I. J. V., de 35 años, originario de Tamaulipas, y J. H. G. A., de 39, originario de Oaxaca, llegaron a Ciudad Juárez aproximadamente a las siete de la tarde del 2 de abril de 2026 con la intención de cruzar a Estados Unidos de manera irregular; sin embargo, ambos fueron privados de la libertad y llevados a diversos domicilios, uno de los cuales fue identificado en la calle Norogachi número 7430 -33 del fraccionamiento Quinta Residencial del Real.
De acuerdo con las víctimas, sus familias pagaron un total de 250 mil pesos por su rescate, por lo que tras conseguir la orden de cateo de un juez los agentes de la Fiscalía Especializada detuvieron en flagrancia por el delito contra la salud en su modalidad posesión simple a Diego Emmanuel F. N., de 15 años; Giovanni Josué A. N., de 17 años; y Oswaldo Alexander G. A., de 20 años.
También a Mario Guillermo A. N., de 27 años; Maritza A. N., de 23 y a Perla Coral A. N., de 19 años, por el delito de desobediencia y resistencia; además de que aseguraron tres bolsas de plástico con cocaína y dos teléfonos celulares.
Al llevar a cabo las diligencias de reconocimiento las víctimas reconocieron a Perla Coral, Maritza, Mario Guillermo y Oswaldo Alexander como parte de quienes participaron en su secuestro, por lo que un juez de Control libró las órdenes de aprehensión en su contra por el delito de secuestro con penalidad agravada bajo la causa penal 1479/2026, las cuales fueron cumplimentadas el pasado 13 de abril.
De manera simultánea a la audiencia de “El Toto” y sus presuntos cómplices, los cuatro integrantes de una familia que dijo pertenecer al grupo delictivo “Los Mayos” del Cártel del Golfo fueron llevados ante la jueza de Primera Instancia en Materia Penal, quien dictó la no vinculación a proceso en principio de congruencia bajo el artículo 21, párrafo segundo, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Debido a que no hubo congruencia entre el hecho formulado y los datos de investigación aportados, en el término de la duplicidad los inculpados, a través de sus defensores, hicieron valer su derecho, luego de que la información proporcionada por la Fiscalía señalaba que las víctimas llegaron a la ciudad el 2 de abril del 2016, mientras que todas las fechas señaladas en antecedentes de investigación son de 2026.
La resolutora también señaló que los antecedentes aportados por la Fiscalía partieron de la noticia criminal realizada por la perita en donde manifiesta que el 19 de marzo del 2026 recibió la noticia criminal por parte de su superior jerárquica, quien le reportó el secuestro de las víctimas originarias de Tamaulipas.
De acuerdo con el artículo 21, al formular la imputación, el agente del MP tiene el deber de precisar con exactitud la conducta específicamente atribuida al indiciado, detallar cuáles fueron las circunstancias de lugar, tiempo y modo de los hechos materia de la imputación y la figura típica que considera se actualiza; es decir, no puede limitarse a mencionar los datos con los que cuenta su carpeta de investigación, porque con ello releva su deber de expresar de manera concreta la conducta atribuida penalmente relevante, según la Constitución.
Lo anterior, porque la formulación de la imputación es la base de la acusación, que será tomada en cuenta para que el indiciado conozca plenamente los cargos en su contra; además, sirve para que las autoridades judiciales decidan si se actualizan las condiciones jurídicas que permitan su vinculación a proceso, y de haberlos vinculado hubiera violentado sus derechos, según las leyes.

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