Cd. de México.- Jean-Luc Godard conoció a Julie Delpy cuando la francesa tenía sólo 14 años. Tras dirigirla en Detective (1985), la leyenda del cine escribió, de puño y letra, una carta para la promesa actoral. Esas palabras la marcaron tanto que aun ahora ella es capaz de recitarlas.
"Me daba un consejo: 'Tú eres el río, y ellos son la orilla que intenta moldearte'. Es decir, buscan que seas como los demás. Es interesante que me escribiera eso, porque, al final, eso es lo que hice: seguir mi propio camino.
"Nunca busqué la fama absoluta, no es algo necesario. Prefiero tener a unas pocas personas que realmente me aprecien, pero de forma profunda. Valoro más la calidad del afecto que la cantidad", dice Delpy en entrevista.
Estrella en sus propios términos, la también guionista y directora, ahora de 56, recibirá un homenaje en el Festival Internacional de Cine UNAM (FICUNAM), que inicia mañana en CDMX. El sábado le será entregada la Medalla Filmoteca UNAM.
"Vivo muy volcada en el presente, inmersa en proyectos actuales y con la mira en los futuros, que no suelo reflexionar sobre lo que ya he conseguido. A veces, olvido que he logrado cosas importantes. Viene bien que te lo recuerden", señala al respecto de las distinciones.
No le ha ido mal en su propia ruta. Delpy fue, por ejemplo, musa de Krzysztof Kieslowski en Blanco (1994), de su célebre trilogía Tres Colores, y cocreó -con Richard Linklater y Ethan Hunt- y protagonizó la "Trilogía Before" (1995-2013), sobre la evolución del amor en una pareja.
La parisina confiesa que adora esa imagen de río con que la comparó Godard. Cada vez que intentó encajar en la industria, y no seguir su propio corazón, fue un error, sostiene.
"Me dio la confianza necesaria para seguir mi propia trayectoria. Imagínate: ¡uno de los cineastas más grandes me transmitió esa seguridad!"
La dos veces nominada al Óscar a Mejor Guion sigue rodeada de talento. Acaba de rodar con el ganador de la Palma de Oro en Cannes, el sueco Ruben Östlund, la sátira The Entertainment System Is Down.
Comparte con el realizador el interés por propuestas fílmicas corrosivas y llenas de crítica social. El "entretenimiento" del título la hace reflexionar: ella prefiere la profundidad, pero sabe hacer, cuando quiere, cosas ligeras.
Así, se la vio en Avengers: La Era de Ultrón (2015) y en la serie de suspenso Hostage (2025). También desfila en alfombras rojas... aunque luciendo vestidos económicos, y natural, orgullosa de su edad, sin cirugías.
"Puedo adaptarme a cosas en las que no creo del todo, pero solo de vez en cuando. No puedo hacerlo siempre, porque si no, pierdo el sentido de todo. Necesito encontrarle un propósito a lo que hago.
"Por eso dirijo y escribo tanto. Necesito tener claro por qué estoy en esta industria, que es tan difícil. Si no es para crear cosas en las que realmente creo, siento que pierdo el impulso".
Algunos cineastas, recuerda, la criticaron cuando se matriculó en la Escuela de Cine de Nueva York para ampliar sus horizontes. Pretendían, asevera, eternizarla en roles que sólo cumplían fantasías masculinas.
"¡Que se jodan!", dice. "Decidí que seguiría mi camino y empecé a escribir, a hacer mis propias películas. De hecho, la mayor parte de mis éxitos han surgido de mi faceta como guionista o directora, no por seguir reglas ni por dejarme moldear por algún cineasta que pretendiera controlarme.
"Siempre he sido dueña de mí misma. Aunque eso tiene un precio. A la gente le enfurece mucho tu libertad, sobre todo en un sistema como Hollywood, con agentes, representantes y demás. He tenido que aguantar mucha mierda".
Ha dirigido ocho variadas películas, y FICUNAM proyectará dos: las comedias El Skylab (2011) y Vecinos Bárbaros (2024). La primera es una radiografía sobre la polarización política, y la otra, un retrato del racismo en Europa.
Mientras otras artistas se guardan sus opiniones pues no quieren crispar a la audiencia, Delpy las grita. En sus redes, por ejemplo, hay publicaciones sobre las elecciones de medio término en EU y la victoria de Lula en Brasil.
"Puede que eso me perjudique a la hora de conseguir ciertos trabajos, pero sé que estoy haciendo lo correcto. Quizá no para otros, pero sí para mí.
"Soy muy honesta y a veces me meto en líos, pero no me importa. Prefiero eso que estar muerta por dentro".