Britney Spears fue detenida el miércoles por sospecha de conducir bajo la influencia de sustancias psicoactivas después de que agentes observaran su vehículo moviéndose de forma errática a alta velocidad, según un portavoz de la Patrulla de Carreteras de California.
Spears fue registrada en la cárcel como sospechosa de violar una parte del código de vehículos de California que afirma que es ilegal “que una persona que esté bajo la influencia combinada de cualquier bebida alcohólica y droga conduzca un vehículo”, según Rob Yoos, portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Ventura.
El agente Ryan Ayers, portavoz de la Patrulla de Carreteras de California, dijo que los cargos relacionados con las drogas y el alcohol se enviarían a la Fiscalía del Condado de Ventura.
Spears fue detenida poco antes de las 09:30 p. m. del miércoles y puesta en libertad poco después de las 6 a. m. del jueves, según los registros en línea de reclusos de la oficina del sheriff.
“Ha sido un desafortunado incidente totalmente inexcusable”, dijo un representante de Spears, de 44 años, en un comunicado. “Britney va a tomar las medidas adecuadas y a cumplir la ley, y esperemos que este pueda ser el primer paso de un cambio muy esperado que debe producirse en la vida de Britney. Esperemos que pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita en estos momentos difíciles”.
“Sus hijos van a pasar tiempo con ella”, continúa el comunicado. “Sus seres queridos van a idear un plan, necesario desde hace mucho, para que alcance el éxito y el bienestar”.
Gracias a una serie de éxitos de finales de los 90 y principios de los 2000, como “… Baby One More Time” y “Toxic”, Spears se convirtió en una de las estrellas más omnipresentes de la música y en un símbolo de la nueva era del pop pegajoso. Consiguió cinco números 1 en la lista de singles Hot 100 de Billboard y vendió decenas de millones de álbumes.
Su rostro en la portada de una revista musical o de una publicación de chismes de supermercado también garantizaba grandes ventas, sobre todo cuando se metía en líos.
En 2006, fue fotografiada conduciendo su todoterreno con su hijo Sean en el regazo, y no en un asiento infantil como exige la ley. Al año siguiente, se le vio con la cabeza rapada, golpeando el coche de un fotógrafo con un paraguas. Para entonces, las luchas personales de Spears se habían apoderado de su imagen pública.
En 2008, cuando tenía 26 años, fue puesta bajo tutela después de que su padre solicitara a un tribunal de California autoridad sobre la vida y las finanzas de su hija, alegando sus problemas públicos de salud mental y su posible abuso de sustancias.
Permaneció bajo tutela durante 13 años. En junio de 2021, Spears habló ante el tribunal y dijo a la juez que supervisaba la tutela: “Solo quiero recuperar mi vida”. Ese mismo año, la juez, Brenda Penny, puso fin a la tutela.
En los últimos meses, las publicaciones de Spears en Instagram, donde regularmente comparte videos bailando sola, han generado alarma.
Una publicación de finales de febrero la mostraba muy desaliñada y con el maquillaje corrido. Se le veían los pechos desnudos, aunque cubiertos con un emoji de corazón rojo. Una publicación de noviembre mostraba vendajes alrededor de sus manos y muñecas, así como en una rodilla. “Me caí por las escaleras en casa de una amiga”, escribió en el pie de foto.
El jueves por la mañana se desactivó su página de Instagram.
Spears publicó unas memorias, La mujer que soy, en 2023, y ha insinuado un posible regreso a la música. Recientemente, llegó a un acuerdo con la empresa musical Primary Wave para vender su participación en su catálogo de canciones.
Está previsto que Spears comparezca ante el Tribunal Superior del Condado de Ventura el 4 de mayo.