Aquel episodio de 2010 en que, alcoholizado y con drogas, John Galliano lanzó una retahíla de insultos antisemitas en un bar, aún persigue al aclamado diseñador.


El británico, quien llevó fantasía y drama a las pasarelas, solicitó la cancelación de una exposición-homenaje que le preparaba el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, y por ende ser el eje de la Met Gala de 2027, debido a aquel exabrupto.


En el documental Ascenso y Caída: John Galliano (High & Low), que se encuentra en Mubi, el modisto aparece frente a la cámara para exponer ese momento como el definitorio en su trayectoria.


Kevin McDonald (El Último Rey de Escocia), el director, opinó durante la promoción del trabajo, en 2023, que Galliano no es alguien ideológicamente antisemita.


"Creo que hay que diferenciar en entre alguien que ofende así contra alguien que lo hace por fundamentos ideológicos. Ambos están mal, pero uno es de una magnitud mayor.


"Por eso Kanye West es una peor influencia en el mundo, parece que él tiene en verdad ideas nazi y dibujaba esvásticas", comentó en un encuentro con medios.


Debido al escándalo de 2010, Galliano, el diseñador más influyente de esa época, fue echado de la casa Dior, condenado penalmente y multado.


La industria lo canceló por años años, y pasó por una expiación, según contó de viva voz en el filme, analizándose y acercándose a organizaciones educativas sobre el Holocausto.


McDonald afirmó que diversas personalidades de la moda rechazaron participar en la película, por temor a ser asociadas con Galliano, pero amigas como Kate Moss y Anna Wintour dieron la cara por él.


También le abrieron los brazos rabinos que aceptaron confiar en la redención que había atravesado el "enfant terrible" de la alta costura.


"Tendemos a moralizar, a simplificar situaciones complejas. Vivimos en un mundo post-religioso donde menos gente acude a la iglesia, pero ¿cómo se persona así? ¿Por qué somos incapaces de creer que la gente puede cambiar?".


De acuerdo con McDonald, Galliano no tuvo ninguna injerencia en el documental ni trató de interferir en su desarrollo.


"El filme pretende abrir temas en vez de cerrarlos. La audiencia tiene la oportunidad de debatir, de discutir. Explora la complejidad y las áreas grises de alguien como John".