Brittany Boltinhouse, quien recientemente fue destituida como Miss Carolina del Norte USA 2026, presentó una demanda por difamación contra la organización Miss USA y otros responsables del certamen, al considerar que fue retratada públicamente de manera falsa como racista, homófoba, transfóbica e intolerante.
La demanda civil fue presentada el domingo 23 de agosto ante el Tribunal Superior del Condado de Duplin, en Carolina del Norte, y señala como acusados a la organización Miss USA, su presidente y director ejecutivo, Thom Brodeur, así como a organizadores del certamen estatal.
En el documento, obtenido por PEOPLE, Boltinhouse aclara que no cuestiona la autoridad de la organización para retirarle la corona, sino las declaraciones que, según sostiene, realizaron posteriormente los responsables del concurso y que habrían afectado su reputación.
La ex reina reconoce que, después de ganar el título a finales de junio, resurgieron antiguas publicaciones en sus redes sociales, entre ellas seis realizadas entre 2017 y 2019 en las que utilizó un insulto racista.
La demanda también menciona publicaciones posteriores en las que Boltinhouse expresó su respaldo a Donald Trump, Charlie Kirk y Andrew y Tristan Tate, además de manifestar su oposición a la proclamación del Día de la Visibilidad Transgénero impulsada por Joe Biden.
De acuerdo con la denuncia, los acusados utilizaron estas publicaciones como argumento para justificar su destitución, mientras que Boltinhouse sostiene que sus posturas políticas y religiosas conservadoras fueron en realidad el motivo de su salida del certamen.
Como parte de sus argumentos, la demandante hace referencia a supuestas conversaciones grabadas con funcionarios del concurso estatal, en las que, según afirma, existía preocupación por una posible reacción negativa del público hacia Miss USA si ella continuaba vinculada con la organización.
Boltinhouse también asegura que los organizadores intentaron que aprobara una declaración de disculpa que, según ella, la hacía parecer una persona intolerante, mientras que Brodeur habría mencionado públicamente dicho documento, dando la impresión de que ella estaba de acuerdo con su contenido.
La destitución de Boltinhouse fue anunciada el 5 de agosto a través de las redes sociales de Miss USA. En ese momento, Brodeur señaló que la decisión se tomó de común acuerdo con la ganadora, sus directoras estatales y la organización, luego de una conducta que, según afirmó, violaba sus estándares.
Aunque el presidente de Miss USA no especificó entonces qué conducta había provocado la decisión, aseguró que la organización no tolera el racismo, la homofobia, la transfobia ni ningún lenguaje que atente contra la dignidad de otras personas.
Tras perder la corona, Boltinhouse recurrió a un equipo de abogados y habló públicamente sobre el caso en una entrevista con Donna King, editora en jefe del Carolina Journal, publicada el 7 de agosto en YouTube.
En aquella conversación, Boltinhouse afirmó que consideraba que su destitución estaba relacionada con sus convicciones como "mujer cristiana conservadora", aunque explicó que no podía revelar detalles sobre lo ocurrido debido a una cláusula de confidencialidad incluida en el acuerdo que había firmado.
Ahora, la ex Miss Carolina del Norte busca una compensación económica por los presuntos daños a su reputación, sufrimiento emocional y pérdida de oportunidades profesionales y económicas, incluyendo el valor del título, la posibilidad de competir en Miss USA, posibles patrocinios, contratos publicitarios, apariciones públicas y futuros proyectos.
La demanda también solicita daños punitivos, además del pago de honorarios legales, costas e intereses.
"A Brittany Boltinhouse no solo le quitaron un título. Fue marcada públicamente con una letra escarlata, acusada de algunas de las acusaciones más despreciables que se pueden formular contra otra persona en la sociedad moderna", afirmó su abogado Patrick M. Mincey en un comunicado.
Por su parte, el abogado Stephen Bell sostuvo que, aunque los organizadores tienen cierto margen para coronar y destituir a las ganadoras, no pueden hacerlo por motivos políticos y posteriormente difamarlas para ocultar las verdaderas razones de su decisión.
"Eso es lo que demostrarán las pruebas que ocurrió aquí", afirmó Bell.