Si de algo se enorgullece Moenia, no es sólo de su repertorio musical y de su convocatoria, sino de que se han mantenido en el radar de la música a pesar de las modas y de la transformación de la industria musical.


Alfonso Pichardo, Jorge Soto y "Midi", quienes estarán el 24 de septiembre en el Palacio de los Deportes, aseguraron que han sabido adaptarse y evolucionar a la par de las necesidades del negocio que les da de comer.


"A lo largo de tantos años nos ha tocado vivir el cambio y cómo ahora se revoluciona la música y teníamos ideas muy claras y nos decían 'eso ya no funciona'.


"En ese torbellino de cosas, no tiramos la toalla, no nos fuimos a cambiar el estilo porque 'la moda es esto'. Nos quedamos con lo que somos, emocionados porque seguimos disfrutando lo que hacemos y seguimos haciendo lo que nos gusta", puntualizó el vocalista y compositor.


La tercia de música electrónica editó en 1992 su primer álbum, llamado "disco perdido" porque no simboliza su debut oficial; lanzó su material homónimo en 1996, con la voz de Juan Carlos Lozano, pero fue en Adición+ (1999) que Alfonso se sumó.

"¿En Qué Momento?" y "No Importa que el Sol Se Muera" son algunos de los sencillos que han brillado de la agrupación de synthpop. De su más reciente álbum, Temporal, suenan "Lo Prometí" y "Paz".


"Somos las mismas personas, hemos crecido, hemos madurado. Utilizamos mucho del equipo del principio, pero las máquinas han tenido su evolución, y vemos nuevas tecnologías que nos han hecho crecer.


"Hay cosas que nos inspiran de las tecnologías, unas que le llaman más la atención a Alfonso, o de gente que conoce; somos papás los tres, tenemos familias y no podemos evitar decir que ya no somos los chavitos de antes", comentó Jorge.


El grupo de éxitos como "Manto Estelar" sustenta su madurez artística en su apertura hacia las nuevas tecnologías, pero siempre con base en la humanidad detrás de ellas.


"Las máquinas, de una manera práctica, como los sintetizadores, las computadoras, son una herramienta, pero realmente no lo podemos ver así, porque de alguna manera, cuando nosotros empezábamos a hacer nuestras primeras entrevistas, nos decían que era 'música sin alma'.


"Teníamos que más o menos, 'evangelizar a la gente', y decirle 'si escuchas a Vangelis, a Jean Michel Jarré, a Depeche Mode', vas a escuchar humanidad. Y la manera de programar estos aparatos es muy en vivo", afirmó Soto.