Un exsoldado del Ejército de Estados Unidos y posteriormente contratista civil en Fort Bliss fue declarado culpable de participar en un esquema para robar más de 200 tarimas de raciones militares listas para consumir (MRE), con un valor aproximado de un millón de dólares, informó el Departamento de Justicia.
De acuerdo con documentos judiciales, Joseph Lavar Davis, de 47 años, fue acusado junto con otros tres coacusados en una acusación formal de dos cargos presentada el 12 de febrero de 2025. Los cargos incluyen conspiración para cometer robo de propiedad del gobierno y un cargo sustantivo por el robo de bienes federales ocurrido entre el 24 de febrero y el 12 de agosto de 2020.
La investigación comenzó cuando agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) y de la División de Investigación Criminal del Departamento del Ejército ejecutaron una orden de cateo en una bodega civil de El Paso el 12 de agosto de 2020.
Durante el operativo, las autoridades localizaron alrededor de 100 tarimas de raciones MRE. Posteriormente determinaron que el propietario de la empresa que utilizaba el almacén compraba los alimentos a personas que los sustraían ilegalmente de Fort Bliss.
Según la evidencia presentada durante el juicio, el esquema involucraba a Davis, quien conocía el procedimiento para solicitar y recoger las raciones; a un soldado encargado de transportarlas; a un intermediario entre quienes las sustraían y el comprador; y a un civil que posteriormente las comercializaba por internet.
La investigación reveló que los implicados utilizaban documentación falsificada para obtener las raciones militares de Fort Bliss. Además, rentaban camiones para trasladar las tarimas, coordinaban la recolección y entrega de los productos y administraban los pagos entre los participantes de la conspiración.
Las autoridades señalaron que, durante su servicio militar, Davis trabajó en el área de suministro de alimentos, donde aprendió el proceso para obtener las raciones MRE. Tras retirarse del Ejército, fue contratado como contratista civil y, desde esa posición, aprovechó su conocimiento del sistema para sustraer ilegalmente las provisiones de la instalación militar.
Los documentos judiciales indican que Davis elaboró solicitudes falsas para obtener las raciones, rentó vehículos para transportar las tarimas y personalmente recogía o coordinaba que otras personas retiraran las MRE de Fort Bliss. Asimismo, organizaba la entrega de la mercancía y la distribución de los pagos obtenidos por la venta de los productos.
"Joseph Davis traicionó al mismo país que una vez juró proteger para satisfacer sus propias ambiciones egoístas, y un jurado integrado por sus pares lo hizo responsable de sus actos", declaró el fiscal federal Justin R. Simmons. "Eliminar el fraude que socava a nuestro gobierno y la preparación de nuestras Fuerzas Armadas es una prioridad de esta administración".
El caso fue investigado por el FBI con apoyo de la División de Investigación Criminal del Departamento del Ejército.
La acusación está a cargo de las fiscales federales auxiliares Lori Hughes y Mallory Rasmussen.
Davis será sentenciado en una fecha que será determinada posteriormente por la corte federal.