Los científicos han sabido desde hace tiempo que el calor puede utilizarse para combatir el cáncer. Pero calentar tumores y células cancerosas es más complicado de lo que parece. Aplicar demasiado calor puede dañar a los pacientes; aplicar muy poco, o dirigirlo al lugar equivocado, hace que la terapia no sea eficaz.

El profesor asociado de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP, por sus siglas en inglés), el doctor Ahmed El-Gendy, estudia cómo aprovechar mejor el calor contra el cáncer mediante nanopartículas magnéticas hechas de ferrita de manganeso.

Ahora, en un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports, físicos de la UTEP y de la Universidad de Alejandría, en Egipto, describen cómo aprovechar mejor el calor contra el cáncer utilizando nanopartículas magnéticas hechas de ferrita de manganeso.

La hipertermia magnética es un tratamiento médico experimental que utiliza nanopartículas magnéticas para administrar un tratamiento dirigido a los tumores.

"Se colocan diminutas partículas magnéticas cerca o dentro de un tumor, y después se enciende y apaga rápida y de manera segura un campo magnético alrededor del paciente", explicó el doctor El-Gendy. "Las partículas se calientan en respuesta, de forma similar a como una cuchara de metal se calienta en un microondas, lo que eleva la temperatura local entre 5 y 7 grados Celsius (9 a 12.6 grados Fahrenheit) por encima de la temperatura corporal normal. Las células sometidas a esa temperatura se dañan o mueren con mayor facilidad, especialmente las células cancerosas".

El-Gendy y su equipo elaboraron cuatro formulaciones distintas de nanopartículas y evaluaron su tamaño, estructura, propiedades magnéticas y capacidad de calentamiento. Entre todos los materiales probados, las nanopartículas de ferrita de manganeso produjeron de manera consistente la respuesta de calentamiento más fuerte.

Los investigadores encontraron que la ferrita de manganeso generó aproximadamente 57% más potencia de calentamiento que la ferrita de cobalto. De acuerdo con el estudio, este desempeño superior se debe a la manera en que las propiedades magnéticas de la ferrita de manganeso le permiten responder de forma más eficiente a un campo magnético alterno.

Aunque los resultados son alentadores, el equipo subrayó que el trabajo todavía se encuentra en una etapa temprana.

"Nuestro estudio se realizó en tubos de ensayo: las partículas estaban suspendidas en agua simple, no en células ni en modelos animales", dijo El-Gendy. "El tejido corporal es más denso y de una consistencia más parecida a un gel, lo que cambia el comportamiento de las partículas; señalamos esto como una limitación real".

Aun así, el equipo se muestra optimista. Planean realizar estudios adicionales para evaluar la seguridad, la capacidad de dirigirse a los tumores y la eficacia de estos materiales en sistemas vivos.

Si investigaciones futuras confirman estos hallazgos, las nanopartículas de ferrita de manganeso podrían convertirse en un componente importante en el desarrollo de terapias contra el cáncer más precisas y mínimamente invasivas, que utilicen el calor para ayudar a destruir los tumores, al tiempo que reducen el daño al tejido sano circundante.