Ciudad de México.- La riqueza extrema representa cada vez más un riesgo para la democracia en América Latina y el Caribe (LAC), advierte la organización civil internacional Oxfam.
En una separata del informe Contra el Imperio de los Ricos, difundido este lunes, indica que la región contaba en noviembre de 2025 con 109 milmillonarios, 22 de ellos en México.
Gracias a las acciones que posee en el gigante de las telecomunicaciones América Móvil, detalla, el mexicano Carlos Slim continúa siendo la persona más rica de LAC y la número 19 a nivel mundial.
La fortuna conjunta de los milmillonarios de la región, apunta, alcanzó el año pasado los 622 mil 900 millones de dólares según datos de Forbes, un monto casi equivalente a la suma del producto interno bruto de Chile y Perú.
Desde el año 2000, advierte, dicha fortuna conjunta creció un 443 por ciento, y solo el año pasado un 39 por ciento, mientras que el PIB regional solo lo hizo en 2.4 por ciento en 2025.
"La riqueza de los milmillonarios de LAC se incrementó 16 veces más rápido que la economía de la región en su conjunto. Su riqueza parece funcionar de forma independiente del resto de la economía y de la sociedad", señala.
Un trabajador promedio de la región, indica, requeriría 102 años para ganar lo que un milmillonario en un día.
"Este desequilibrio perpetúa élites que compran influencia política y reproducen la desigualdad por generaciones, condicionando decisiones de políticas públicas y limitando los recursos que podrían destinarse en beneficio de las mayorías", advirtió Gloria García-Parra, directora regional de Oxfam en América Latina y el Caribe.
"Cuando la riqueza compra influencia política, la democracia deja de ser representativa y se convierte en privilegio de unos pocos. No es solo un problema económico: es una amenaza directa a los derechos y a la voz de las mayorías".
En una región donde unos pocos concentran tanta riqueza, remarca Oxfam, con frecuencia el poder económico deriva en poder político. Las élites económicas, alerta, tienen una capacidad desproporcionada para acceder al poder de forma directa o para influir en instituciones y decisiones públicas.
Entre 2000 y 2025, destaca, al menos 16 presidentes en 11 países de la región -incluyendo Vicente Fox en México- han accedido al gobierno tras trayectorias previas como propietarios, accionistas o altos directivos de empresas (bancos, conglomerados agroindustriales, grupos mediáticos, empresas de comercio minorista, firmas de servicios financieros o grandes conglomerados corporativos).
A nivel global, indica el informe, el Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos constituye una clara señal de alerta de hasta dónde puede llegar el poder que ejercen los más ricos.
"Desde que Donald Trump fue elegido presidente en noviembre de 2024, la fortuna conjunta de los milmillonarios del planeta ha crecido tres veces más rápido que el promedio anual de los cinco años anteriores", señala.
Y han incrementado además, alerta, su capacidad de influir en políticos, presionar a gobiernos y controlar medios de comunicación y redes sociales.
"Con un poder así, los milmillonarios tienen nuestro futuro en sus manos, socavando la libertad política y erosionando los derechos de la mayoría de las personas", señala.