Massachusetts, Estados Unidos.- Massachusetts vivirá una auténtica fiesta cuando los New England Patriots (5-3) reciban a los Green Bay Packers (5-3). Ambos equipos llegan con marcas idénticas tras ganar cuatro de sus últimos cinco duelos, buscando consolidarse de cara a la segunda mitad de la temporada.

El duelo de quarterbacks jóvenes también será algo interesante que ver. Por Green Bay, Jordan Love comanda un ataque aéreo sumamente explosivo respaldado por la dupla de receptores de Christian Watson y Matthew Golden. Sin embargo, la verticalidad de los Packers contrasta con un juego terrestre inoperante que les ha costado capitalizar en la zona roja.

Del otro lado, Drake Maye ha encendido por completo el motor de los Pats. El mariscal de campo registra 14 touchdowns y apenas 2 intercepciones en sus recientes apariciones -lo que le valió para ser nombrado Jugador Ofensivo de la AFC en el mes de octubre-, permitiendo que Nueva Inglaterra promedie 29.6 puntos por partido.

Las ausencias pesarán en el emparrillado, pues Green Bay descartó a piezas defensivas vitales como Micah Parsons (rodilla) y el linebacker Zaire Franklin (espinilla), además del liniero Sean Rhyan (tobillo).

Por su parte, los locales sufrirán la sensible baja de su receptor estrella A.J. Brown (rodilla/tobillo) y del corredor TreVeyon Henderson.

Más allá de la estrategia táctica, será un fin de semana histórico y nostálgico en Foxborough. La mística de la vieja dinastía estará a flor de piel: el icónico Rob Gronkowski fue inducido al Salón de la Fama de los Patriots, mientras que el legendario Tom Brady volverá a la que fue su casa para encargarse de la transmisión oficial del encuentro a través de la cadena estadounidense FOX.