Cd. de México.- El clavadista Omar Olvera, la marchista Alegna González, el lanzador de bala Uziel Muñoz y la arquera Alejandra Valencia no solo son medallistas olímpicos o mundiales, sino que tienen algo más en común: pertenecen a las Fuerzas Armadas del País.


Alrededor de una centena de deportistas de alto rendimiento de diferentes disciplinas olímpicas y no olímpicas están en las filas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o en la Marina Armada de México (Semar) y, como tales, deben cumplir con las obligaciones respectivas como soldados o marinos, grado con el que inician su carrera militar.

Sin embargo, las dos dependencias son flexibles cuando se trata de sus entrenamientos o de la integración de equipos para Campeonatos Mundiales de sus especialidades, o cuando forman parte de una Delegación Nacional que acude a justas como Juegos Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y Olímpicos. Incluso, pueden utilizar las instalaciones militares tanto para entrenar como para servicios médicos o de alimentos.

"Soy atleta representante de la Secretaría de Marina desde enero de 2025 y siempre están al pendiente de mis entrenamientos, competencias y, en general, de todo lo que implica el camino de una deportista de alto rendimiento.


"Representar a la Semar es un orgullo y algo muy especial para mí como mujer, deportista y mexicana, y reconocer los valores de esta institución como la disciplina y representar con orgullo a nuestra bandera", expuso la marino Alejandra Estudillo, medallista de plata en plataforma sincronizada del Mundial de Deportes Acuáticos de Singapur 2025, quien hizo pareja con Gaby Agúndez, quien forma parte de la Sedena.


Como integrantes de las Fuerzas Armadas, los deportistas reciben prestaciones, así como estímulos y reconocimientos, al margen de las becas otorgadas por la Conade.