Mucho antes de que patentara "La mano de Dios" contra Inglaterra en el Mundial de 1986, Diego Armando Maradona ya tenía una colección de goles con la mano.

Hablar del Inglaterra-Argentina, que mañana chocan en las Semifinales de la Copa del Mundo, regresa al Diego a la conversación.

En su libro autobiográfico "Jamás me voy a olvidar. México 86. La historia de mi mayor victoria", el Diego repasa sus múltiples goles con la mano, uno de ellos cuando jugaba en las infantiles de los Cebollitas y que provocó un lío tremendo, o bien aquel que le anularon en un juego de Argentinos Juniors ante Vélez Sarsfield.

"Él (el árbitro) me aconsejó que no lo hiciera más; yo le agradecí, pero también le dije que no le podía prometer nada. Imagino que habrá festejado como loco el triunfo contra Inglaterra. No sé, me imagino", contó al periodista Daniel Arcucci, coautor del libro.

Anotó de esa forma con la camiseta de Boca a Rosario Central y hubo uno muy especial que con el Napoli firmó ante el Udinese, porque el crack brasileño Zico lo encaró.
"'Si no decís que fue con la mano, sos deshonesto'. 'Yo le di la mano y le dije: Mucho gusto, Zico; me llamo Diego Armando Deshonesto Maradona'".

Después de "La mano de Dios" ante Inglaterra, el 10 se dio el lujo de desparramar ingleses en la cancha del Estadio Azteca y firmar "El gol del siglo", entre muchos pasajes que rodearon aquel juego de hace 40 años y que nuevamente salen a la luz, de cara a la Semifinal en Atlanta.

Los demás lo sabían
Cuenta Maradona al periodista Daniel Arcucci que, después de marcar con la mano ante Inglaterra, nadie se acercaba a celebrar, por lo cual temía que se le cayera el teatrito. Llegó Sergio Batista y le cuestionó si había sido un gol con la mano. "Cerrá el orto y seguí festejando", respondió Diego Armando.

La historia con el árbitro
El árbitro tunecino Ali Bennaceur buscó el apoyo en su asistente búlgaro Bogdan Dochev, pero este se hizo de la vista gorda y lo dejó morir solo en el tanto en el que los ingleses reclamaban una mano de Maradona.

Años después, el silbante invitó a su casa a Diego y charlaron sobre el gol como si fueran viejos amigos.

La camiseta azul
Argentina vestirá de azul ante Inglaterra. En 1986, el equipo no quería usar el jersey de dicho color porque carecía de ventilación. El administrativo Rubén Moschella recorrió 40 tiendas en busca de playeras piratas que harían pasar como originales gracias a dos costureras del club América a quienes, sin embargo, se les olvidó bordar el laurel de la AFA.

Anécdota en la carretera
Carlos Salvador Bilardo era un DT obsesivo. Cuentan que, para convencer a Julio Olarticoechea de regresar a la Albiceleste, lo interceptó en una autopista de Buenos Aires. Ahí, a falta de papel, tomó un ladrillo y en la pared de una casa le dibujó su rol en la línea de 5 que habrían de estrenar ante Inglaterra.

El gol del siglo
Cinco años antes del "barrilete cósmico", Maradona desparramó a otros rivales (como lo haría ante los ingleses) con un desenlace distinto, al cruzar el tiro ante la salida del portero. Su hermano menor, Hugo Hernán, "el Turco", le dijo que debió amagar al portero.

"Siete años tenía. Bueno, la cosa es que esta vez definí como mi hermano quería", contó en su libro.

Las Malvinas
Los futbolistas de Inglaterra y Argentina se negaron a visualizar el juego de 1986 como una extensión de la Guerra de Las Malvinas.
Aun así, Diego valora el episodio: "Yo le hice los dos goles a Inglaterra que le valieron a los chicos caídos en Malvinas y a los familiares de los chicos caídos en Malvinas. Les di un respiro, les di un consuelo", relató.