En Atlanta, los aficionados van primero durante la Copa del Mundo 2026.
En medio de los elevados costos de comida y bebidas en los inmuebles mundialistas, el Estadio Atlanta se ha convertido en un oasis para los fanáticos, quienes tienen al alcance la mayoría de estos mismos productos casi a la mitad de precio que en otras sedes.
Esto es posible gracias a la política de "Fan-First" implementada por Arthur Blank, dueño del estadio y de los Atlanta Falcons de la NFL.
Conocido por pasar de ser un entregado espectador a convertirse en propietario del equipo, consolidó su legado y popularidad de la mano de su emblemática cultura que prioriza la experiencia del aficionado.
Blank revolucionó la asequibilidad desde que se inauguró el Mercedes Benz Stadium en 2017, estableciendo los precios más bajos de cualquier inmueble de las principales Ligas profesionales en Estados Unidos (NFL, MLB, MLS, NHL y NBA).
De cara al Mundial, una de las preguntas era si el lugar podría conservar esta política, considerando que esas concesiones pertenecen a la FIFA, organismo que controla los costos en los estadios.
Sin embargo, Arthur fue claro y su única condición como sede fue que se respetaran los precios, aportando de su propio bolsillo para quedarse con varias de esas concesiones de comida y bebidas.
Después de un comparativo realizado por CANCHA en cuatro sedes del torneo, los contrastes fueron muy marcados.
Mientras que en Atlanta una cerveza de 16 onzas cuesta 140 pesos (8 dólares), en estadios como el de Nueva Jersey, Boston y Los Ángeles se puede comprar en 280 pesos (16 dólares).
Una misma botella de agua se encuentra en 52 pesos (3 dólares) en un lugar, y en 88 pesos (5 dólares) en todos los demás.
Y así, las diferencias son notorias con gran parte de los productos de comida, como bolsas de papas, pizzas, hot dogs y hamburguesas.
"La gente se siente bienvenida aquí. Nunca ha habido precios abusivos. Tenemos que hacer que los aficionados se sientan valorados", declaró Blank a The Athletic.
FRASE
"Queremos que la gente se sienta como en casa. Eso no es negociable. Es igual para el Mundial que para el Super Bowl. Nunca pasó de la primera conversación con la FIFA (conservar los precios bajos) porque dijimos que era algo fundamental".
ARTHUR BLANK
DUEÑO DEL ESTADIO DE ATLANTA
Con información de Luis Homero Echeverría y Diego Martínez.