Argentina.- Un robo tomó un giro insólito en Argentina cuando un sujeto entró a una tienda, encerró a la empleada en el baño y vació la caja.
Pero eso no es lo insólito, sino que en pleno asalto llegó una clienta y, para no levantar sospechas, el ladrón se hizo pasar por empleado. Le vendió agua y cigarros, cobró en caja y hasta aceptó pago con QR.
La clienta se retiró del lugar sin notar nada extraño. Como el pago fue electrónico, parte del dinero de esa venta quedó acreditado directamente en la cuenta de la dueña del negocio, lo que generó bromas y repercusión en redes sociales. Tras la salida de la mujer, los ladrones huyeron con el botín, la recaudación y el celular de la empleada.
La dueña dijo que es el segundo robo en días.
Con información de agencias.