Bogotá, Colombia. - No me he cansado de platicarlo en los últimos dos meses: desde el verano del 2020 -en plena pandemia- Marco Bonilla me invitó a ser parte de su equipo de comunicación con el objetivo de ser candidato del PAN a la alcaldía de Chihuahua. Parte de esa experiencia está plasmada en el libro “Anecdotario Pollítico IV”, que primero presentamos en el Palacio de Gobierno de Chihuahua, después en Costa Rica, más adelante en República Dominicana y hace unos días en la capital colombiana dentro de la cuarta versión del Congreso Nacional de Marketing Político.
El mismo día, casi a la misma hora, Marco Bonilla daba su quinto informe de trabajo y resultados como alcalde de Chihuahua. Me puse a buscar entre archivos de la campaña del 2021, registros de la campaña del 2024, compromisos asumidos públicamente, para comparar el nivel de cumplimiento por parte del aún alcalde.
No puedo dejar de reconocer que Javier Garfio Pacheco -último alcalde priista- dejó un importante legado de obra pública, que obligatoriamente, tenía que ser superado por la Maru Campos cuando le sucedió en la presidencia municipal. El viaje del tiempo, a la última década vivida en Chihuahua arroja un contraste que salta a la vista sin necesidad de tanto adorno. Son diez años de una misma línea de gobierno —iniciada con visión por Maru Campos y consolidada con garra, técnica y juventud por Marco Bonilla— que transformaron la cara de nuestra ciudad.
Hoy que Morena, pretende desembarcar en Chihuahua a vender sus recetas de soluciones “milagro”, vale la pena revisar las cuentas de los gobiernos del PAN, frente a las campañas de encono que buscan sembrar la idea de que Bonilla "no ha hecho nada", la realidad contesta con un duro portazo con hechos irrefutables.
Cuando Marco Bonilla hizo su primera campaña en el 2021, presentó un plan de trabajo con coordenadas claras, tiempos y presupuestos. La diferencia entre la política de saliva y la política de resultados radica en lo que ocurre cuando se apagan las luces de la campaña. Y en la capital chihuahuense, la palabra se convirtió en concreto, asfalto y luz.
Ahí está el Distribuidor Vial Sur, una obra que devolvió la dignidad a la entrada de la ciudad. Durante décadas, el sur de la capital sufrió el abandono y el cuello de botella diario que le robaba horas de vida a miles de trabajadores que regresaban fatigados de sus jornadas. Prometido en campaña y ejecutado con precisión, este paso superior e inferior no solo desahogó el tráfico; demostró que para los gobiernos de Acción Nacional no hay chihuahuenses de primera ni de segunda.
Y mientras Morena repite como disco rayado que la obra pública en los gobiernos del PAN solo beneficia a los sectores de mayor ingreso, los datos ahogan la mentira. El Corredor Deportivo Vistas Cerro Grande, rescatado y edificado desde la gestión de Maru Campos, transformó una franja golpeada por el rezago y la delincuencia en un espacio iluminado de convivencia familiar, con canchas sintéticas, andadores y plazas comunitarias. A esto se sumó la rehabilitación integral de la Unidad Deportiva Sur, devolviéndole a las ligas de barrio y a los jóvenes de las colonias populares instalaciones deportivas a la altura de las mejores del país.
Si hay un terreno donde la brecha entre el modelo federal de Morena y el "Modelo Chihuahua" del PAN se vuelve un abismo insalvable, es en la seguridad pública. Mientras el país se desangra en una ocurrencia de "abrazos y no balazos" que le ha entregado territorios enteros al crimen organizado, Chihuahua Capital apostó por la inteligencia, la tecnología y el respaldo irrestricto a sus policías.
La Plataforma Escudo Chihuahua es, sin duda, la joya de la corona en materia de blindaje urbano. Lo que arrancó en las primeras dos fases bajo el mando de Maru Campos con la creación del moderno C4 y mil cámaras de alta definición, se consolidó en una fuerza tecnológica sin precedente durante las fases III, IV y V del gobierno de Marco Bonilla. Hoy, la ciudad cuenta con más de 3,000 cámaras integradas, lectura automatizada de placas a través de arcos carreteros y analítica de datos impulsada por Inteligencia Artificial para la prevención prospectiva del delito.
También está la edificación del Instituto Superior de Seguridad y Justicia Municipal, un campus táctico de nivel universitario para formar policías y bomberos con estándares internacionales, garantizando además incrementos salariales sostenidos para situar a nuestra corporación entre las mejor pagadas y equipadas de México.
Seguridad también es cuidar la vida desde adentro. Por eso se creó el Instituto Municipal de Prevención y Atención a la Salud, concentrando los esfuerzos de atención médica primaria, salud dental. En Chihuahua entendimos que la tranquilidad de una familia empieza cuando hay un médico cerca y un policía confiable a la vuelta de la esquina.
Hay quienes se llenan la boca hablando del "pueblo" pero gobiernan desde escritorios lejanos, asignando los recursos a capricho de los dirigentes en turno. En Chihuahua capital, la participación ciudadana no es un eslogan de campaña: es ley y es dinero contante y sonante puesto en las manos de los vecinos: el Gobierno Municipal ha destinado año con año el 5% de sus ingresos propios para que sean las colonias, mediante votación libre y abierta, las que decidan qué obra se construye. Son los comités de vecinos —más de 600 organizados en toda la mancha urbana— los que han priorizado la pavimentación de su calle, el domo de la escuela de sus hijos, el parque del barrio o la cancha nocturna. Eso es verdadera democracia comunitaria, no consultas a mano alzada.
Hay que hablar con orgullo de la conclusión integral del Polideportivo Luis H. Álvarez. Prometido, proyectado y ejecutado por Marco Bonilla, este gigante de más de 13 hectáreas en el norte de la ciudad culminó completamente su tercera etapa en el 2025. Con una inversión histórica acumulada de 238 millones de pesos, el Polideportivo no es un render ni una maqueta de campaña: es una realidad absoluta con campos de béisbol, canchas de fútbol sintético, pista de atletismo, ciclopista, canchas de ráquetbol de nivel profesional y áreas infantiles que hoy disfrutan más de 350,000 chihuahuenses.
Bonilla sabe que gobernar una ciudad no es un camino de rosas, y quien diga lo contrario está mintiendo. La verdadera talla de un gobernante se demuestra cuando las cosas se ponen difíciles y hay que tomar decisiones con el lomo derecho y la frente en alto.
El caso del Nuevo Relleno Sanitario Metropolitano es el ejemplo perfecto del contraste entre la responsabilidad técnica del PAN y el tufo del sabotaje político de Morena. Marco Bonilla planteó en su propuesta de gobierno una solución de fondo y con sustento científico para clausurar el viejo tiradero y edificar un complejo moderno en Mápula. ¿Qué hizo la oposición? En lugar de sumar por el bien ambiental de Chihuahua, orquestó una batería de amparos judiciales para paralizar la obra y tratar de ahogar a la ciudad en una crisis de basura con cálculo electoral.
¿Se cruzó de brazos el Municipio? Jamás. Con madurez política y solvencia técnica, el Gobierno de la Capital respondió de inmediato: habilitó la Celda 2 del relleno actual con todos los estándares ambientales, implementó tecnologías para la captura y aprovechamiento del biogás y mantuvo el servicio de recolección de basura operando al 100% con nuevas unidades arrendadas. Se atendió la contingencia sin sobrecostos opacos y sin dejar que la ciudad colapsara. Eso es gobernar con los pies en la tierra.
Por eso, cuando escuchamos los ataques furibundos de Morena dirigidos desde la capital del país o por sus personeros locales, tenemos que sonreír con la seguridad de quien conoce su casa. Pretenden venir a decirnos cómo gobernar los mismos que han destruido el sistema de salud pública en el país, los que dejaron sin medicinas a los niños con cáncer, los que abandonaron la red de carreteras federales convirtiéndolas en tramos de la muerte y los que entregaron municipios enteros a la violencia.
¿Eso es lo que queremos para Chihuahua Capital? La respuesta del norte es un NO rotundo y categórico.
Lo que se ha construido entre 2016 y 2026 no le pertenece a un partido político ni a un apellido; le pertenece a cada madre de familia que camina más segura bajo una luminaria LED, a cada obrero que llega media hora más rápido a su casa gracias al Distribuidor Vial Sur, a cada joven que entrena en las canchas de Vistas Cerro Grande o el Polideportivo, y a cada adulto mayor que recibe con dignidad su paquete alimentario.
ESPRESSO COMPOL
La gran lección del danés Søren Kierkegaard aplica perfectamente para Chihuahua: “la vida se vive hacia adelante pero solo puede entenderse mirando hacia atrás”. En tiempos de efervescencia política, el PAN no puede darse el lujo de que la gente apueste por el olvido de los resultados de la última década.