No solo en esta ciudad en específico o en nuestra entidad en lo general, sino en todo el país, se han venido presentando en estos últimos días, una serie de manifestaciones y protestas por parte del gremio magisterial, ante el acuerdo que se está dando a nivel federal, por parte del inútil de Mario Delgado (Secretario de Educación), con Walter Baluja, Ministro de Educación Superior de Cuba.
Comenzaron trayéndose entrenadores deportivos (que bien); luego médicos (son buenos); y, ahora se habla de maestros (¿qué sigue?).
Desde luego que aspiramos al progreso de nuestro país y le apostamos a la apertura y cooperación entre naciones. Eso está muy bien. Se acepta mientras sea para mejorar, intercambiar experiencias, fomentar la investigación, elevar la calidad; pero tratándose de algo promovido por la 4T, no existe tal cosa, ni saben de nada de eso.
El tema que genera conflicto, es que al contratar docentes cubanos, por un lado, se desplaza a las y los maestros mexicanos; aunado al hecho de que el gobierno de la República, no les paga directamente a ellos, sino que envía esos recursos del erario público, al gobierno comunista de la Isla. Lo peor de todo esto, es el desfalco que hace Sheinbaum, del dinero de nuestros impuestos, para patrocinar regímenes dictatoriales. Es su manera para exportar miles de millones de pesos. Corrupción en su máxima expresión.
Durante esta semana, la circulación vehicular en las principales avenidas del centro histórico de Chihuahua Capital, se vio afectada, debido a la “toma de calles”, por parte de egresadas normalistas. Al respecto me permito compartir algunas reflexiones.
Aún con el caos vial que esto pueda generar, cuando se saben y entienden las razones que les llevan a hacerlo, a final de cuentas -como ciudadano de bien-, te solidarizas con las y los participantes del plantón.
No es reclamo a nadie, solo señalo un hecho real, sin que parezca que mi opinión va en contra de las manifestantes. No hay ninguna escuela de educación media superior o superior, ya sea pública o privada, que garantice a sus egresados, que tendrán una colocación laboral acorde a sus estudios. Hay programas de vinculación, convenios para prácticas profesionales o servicio social, recomendaciones, sugerencias, bolsa de trabajo o lo que sea; hacen el mayor intento posible para ser puente entre lo educativo y el sector productivo. Sin asegurarlo al cien por ciento.
Las únicas carreras, que te aseguran una contratación por parte del gobierno, son las licenciaturas en educación. Aplaudo eso. Porque además tiene una lógica. Todo lo referente al rubro de educación, es obligación del estado mexicano. Ya sea, en su ámbito federal, como en el estatal. (Salvo en lo que respecta a instituciones privadas). Es por ello, que cada generación que sale de las Escuelas Normales, hacen fila para que se les ofrezca una plaza, en coordinación con sus representantes sindicales (SNTE), como lo son la Sección 8 (para federales), como la Sección 42 (para estatales).
Ya de por sí, existen muchas diferencias entre unos y otros; tan es así que han pretendido homologar prestaciones; hay avances, pero es un tema inacabado. Eso es otra historia.
En razón de lo anterior, se han venido generando las condiciones para tratar que esa asignación, sea lo más transparente y justa posible. Yo recuerdo que se publicaban listados con el promedio general obtenido en la licenciatura, ya fuera de preescolar o de primaria; para que los de más alto rendimiento académico fueran los primeros en elegir, ya fuera quedarse en la capital, irse a Juárez, a la Sierra o buscando escuelas, lo más cercano a sus municipios de origen. Conforme a la disponibilidad de vacantes. Todo en orden, todo en paz.
Ahora se cuenta con la USICAMM (Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros). Es muy probable, que los lineamientos sean claros, objetivos e imparciales. El problema es que esté contaminado, (como todo lo que tocan los morenarcos servidores de la nación); ya que este organismo pertenece a la SEP; en donde están haciendo lo que les viene en gana, sin tomar en consideración las condiciones propias de cada entidad, las distancias, la geografía, la inseguridad y demás problemas derivados de todo ello.
La incertidumbre para las y los egresados normalistas, les ha llevado a fijar un plantón en las afueras del edificio Héroes de la Revolución, en el que despacha el Secretario Estatal; provocando que el resto de dependencias tuviesen que desalojar sus instalaciones por varios días. Es un mecanismo cuestionable, pero válido. Exagerado según algunos, pero permitido. Innecesario para ajenos, pero merecido para quienes encontraron que bajo esos actos de presión, obtengan respuesta a sus demandas.
Cito textual, información obtenida de algunos medios, que resumen de la siguiente manera, el pliego de demandas:
• Mesa de diálogo directa: Atención presencial y negociación sin intermediarios con el secretario de Educación y mandos del sector.
• Incremento y asignación justa de bases definitivas: Revisión de la oferta de plazas en preescolar (donde solo hubo 2 bases para más de 800 aspirantes) y en el nivel de primaria.
• Transparencia en Usicamm: Respeto a las vacantes reportadas en el sistema de transparencia como definitivas, impidiendo que sean recortadas o reetiquetadas como contratos temporales.
• No a la injerencia sindical indebida: Rechazo a que representantes del sindicato asignen o entreguen dichos espacios a conveniencia o fuera del proceso oficial.
• Certeza laboral para ir a zonas alejadas: Garantía de base definitiva a cambio de su disponibilidad total para acudir a dar clases a la sierra o municipios de difícil acceso.
Ya es momento, de garantizar la asignación de plazas a las y los maestros, con mecanismos veraces y claros. Momento de asegurar calidad en la educación que reciben nuestros hijos en las aulas. Ya es momento, de resolver el rezago educativo existente.
Ya es momento…