En unas horas más Marco Bonilla pedirá licencia como alcalde de la capital del estado al cabildo chihuahuense. Considero que, quienes se queden al frente del gobierno municipal, tienen un gran reto: defender lo construido en estos últimos 5 años. En un país marcado por la polarización y la improvisación en el ejercicio del gasto público, la gestión de un gobierno local se mide por una sola métrica irrefutable: los resultados en la calidad de vida diaria de sus habitantes. Entre 2021 y 2026, la administración municipal de Marco Bonilla en Chihuahua Capital no solo logró consolidar un proyecto de continuidad tras su reelección, sino que articuló un modelo de gobernanza basado en la planeación técnica, la tecnología aplicada y la disciplina financiera.
Quienes queden al frente del gobierno municipal deben de tener una guía clara de lo que se tiene que defender ante los evidentes y seguros ataques de Morena a un gobierno que ha hecho mucho trabajo y dado resultados.
Aquí una guía breve:
Seguridad con tecnología, no con retórica.
Frente a un panorama nacional donde la inseguridad asfixia a decenas de municipios, Chihuahua ha trazado una ruta de contraste. La consolidación de las etapas III y IV de la Plataforma Escudo Chihuahua (PECUU) —que integra más de 1,500 cámaras inteligentes, drones tácticos, tótems de pánico y lectores de placas (ALPR)—, sumada a la modernización del C4 y la creación del Instituto Superior de Seguridad Pública, demuestra que la tranquilidad no es cuestión de azar, sino de inversión estratégica.
Los datos respaldan la estrategia: según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, Chihuahua Capital se ubica de manera sistemática entre las ciudades capitales con mejor percepción de seguridad en el norte del país, superando el 45% de percepción favorable, un margen significativamente superior al promedio nacional. Defender esta gestión es reconocer que la seguridad se construye con policías capacitados, inteligencia y equipamiento de vanguardia.
Romper la brecha de las "dos Chihuahuas"
Uno de los estigmas más recurrentes en el desarrollo urbano del país ha sido el crecimiento inequitativo: inversiones millonarias en zonas de alta plusvalía y abandono sistemático en las periferias. La obra pública de Marco Bonilla desmintió esta narrativa con infraestructura orientada a la equidad territorial.
La construcción del Distribuidor Vial Sur (Fuentes Mares y Nueva España) redujo los tiempos de traslado en más de un 60% para miles de trabajadores y familias del sur de la capital. A esta megaobra se suman intervenciones de alto impacto en movilidad como la Gaza de Incorporación Teófilo Borunda – Periférico de la Juventud, la pavimentación y recarpeteo de más de 1.5 millones de metros cuadrados, la conversión masiva del alumbrado público a tecnología LED y la edificación del Polideportivo Luis H. Álvarez en el norte de la ciudad. Proyectos como el CEDEFAM Punta Oriente confirman que la dignidad urbana se distribuyó con criterio de justicia social.
Competitividad como la verdadera política social
El debate sobre el bienestar social suele dividirse entre la transferencia asistencialista y la generación de oportunidades. En Chihuahua Capital, la política social se diseñó como un engranaje complementario donde la educación prepara el terreno y la competitividad genera empleos bien pagados.
A través de Mi Bolsa Escolar, con una inversión superior a los 40 millones de pesos anuales, más de 82,000 niños de escuelas primarias públicas reciben útiles y mochilas directamente, alivianando la economía familiar junto al programa Mi Beca Chihuahua. En paralelo, las alianzas estratégicas con organismos como CODER y Chihuahua Futura impulsaron la atracción de Inversión Extranjera Directa vinculada al “nearshoring” , la industria aeroespacial y la manufactura avanzada.
El resultado es tangible: el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha posicionado a Chihuahua de forma recurrente entre las 3 ciudades más competitivas de México en su categoría (500 mil a 1 millón de habitantes).
Democracia participativa y salud financiera impecable
Dos pilares sostienen la viabilidad de un gobierno de largo alcance: la participación ciudadana y el manejo responsable del dinero público.
La democracia que se toca: Al destinar más del 20% de los ingresos de libre disposición al Presupuesto Participativo, la ciudadanía dejó de ser espectadora para convertirse en la verdadera tomadora de decisiones sobre parques, domos escolares y pavimentaciones en sus propios barrios.
Solidez financiera sin endeudamiento: A diferencia de administraciones que comprometen el futuro financiero de sus municipios, las agencias internacionales “Fitch Ratings” y “Standard & Poor's” otorgaron a Chihuahua Capital la calificación crediticia AAA.mx, el grado de inversión más alto a nivel nacional, sustentado en cero deuda irresponsable y una destacada eficiencia recaudatoria.
Proteger lo construido frente a la improvisación
Analizar la obra gubernamental de Marco Bonilla entre 2021 y 2026 permite concluir que defender lo logrado en la capital no es un ejercicio de partidismo, sino un acto de responsabilidad cívica. Cuando los servicios públicos funcionan, las calles se iluminan, las cuentas están saneadas y las inversiones llegan, la ciudadanía cuenta con argumentos sólidos para exigir que el rumbo trazado no sufra retrocesos.
ESPRESSO COMPOL
Chihuahua Capital ha demostrado que existe una vía mexicana hacia el desarrollo municipal sostenible: aquella donde la técnica supera a la demagogia.