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En lo que el régimen chavista de Morena (RCHM) pierde el tiempo en venganzas y revanchismos políticos, el Ayuntamiento de Chihuahua trabaja en favor de los chihuahuenses.
En esta colaboración voy a destacar la aprobación del fondo municipal para emergencias y desastres que el Cabildo de Chihuahua aprobó por unanimidad.
Tengo en el radar, sí, como el país entero la macabra tragicomedia que está escribiendo en tiempo real la titular del Ejecutivo federal a través de su brazo armado y ejecutor de venganzas políticas en contra de la gobernadora Maru Campos.
Pero en esta ocasión quiero abundar en la importancia de la iniciativa presentada y aprobada en el Gobierno municipal del alcalde Marco Bonilla.
Mientras la vengativa presidenta tiene muy corto el alcance de miras, es decir, electoreras, otros como el edil de la capital del estado grande elevan la altura de miras e invierte los esfuerzos en dar soluciones y resultados a la comuna.
Y no sólo es la estatura corporal, porque hasta en eso es ínfima la científica resentida con la vida y la historia, también lo es en la estatura política porque a más de año y medio de que asumió como primera magistrada de la nación, ha arrastrado a México a ser de las peores economías de Latinoamérica y colocarlo en el epicentro internacional de la vergüenza como narcoestado.
Hasta en un indicador tan simple como es el de contar con un fondo para atender de manera pronta y expedita desastres y emergencias que, dicho sea de paso, es común en nuestro país, la federación no cuenta con uno propio porque lo desapareció.
Sí, tarde, pero llegó. El Ayuntamiento de Chihuahua aprobó por unanimidad que se cree un fondo para atender dichas emergencias y desastres.
Como bien es sabido, nuestra patria es una de las regiones más afectadas del planeta con eso del cambio climático. Peor aún, tras el ecocidio de siete millones de árboles en el sureste mexicano para construir el Tren Maya, obra capricho del patrón de aquella, que sólo ha traído más deuda pública; las fuerzas naturales se hacen sentir con mayor rigor.
Los mayores de 50 años saben perfectamente que las condiciones climáticas son muy diferentes a las de hace cuatro décadas.
Todas las regiones del estado están resintiendo los estragos del mentado cambio climático. Las lluvias son mucho menos abundantes, y a veces son catastróficas; las sequías son mas prolongadas y por lo mismo más devastadoras.
La tala criminal e ilegal de árboles han convertido grandes extensiones de bosques en planicies desérticas, los incendios forestales son más frecuentes y afectan el medio ambiente de manera brutal.
Consecuencia de esas calamidades es que respiramos aire muy contaminado, ya son muchos días en el año en que la contingencia en la sierra y principales ciudades en el estado obligaría a parar actividades productivas, viales y escolares para proteger a los más vulnerables.
En razón de esta realidad es que al Gobierno municipal de Chihuahua tuvo a bien aprobar tan importante iniciativa para que, en el momento que sea requerida la ayuda, exista el recurso mínimo para responder a la población y proteger el flujo de la economía.
Con ese fondo ya no se tiene que esperar a que le venga en ganas al centro del país para que envíe los recursos necesarios que respondan con firmeza al desastre y a la emergencia.
De por sí el Fonden federal era una monserga porque las entidades federativas o las regiones afectadas por algún fenómeno natural pasaban las de Caín para que les autorizaran los recursos. Tras días de rogarles soltaban los billetes, lo cual retrasaba considerablemente la recuperación de la vida cotidiana.
Recordarán muchos que el trámite ante el Fonden era terrible, pero llegaba algo de ayuda después de tanto ruego. Nomás llegaron los entenados de Marx, Castro y Chávez, entonces todo valió madres.
Al hijo desgraciado de Macuspana se le ocurrió desaparecer el mentado Fonden, y cuando la furia de un huracán arrasó con Acapulco fue que el pueblo bueno y sabio probó la hiel del desprecio y la ocurrencia.
Los acapulqueños todavía sufren las secuelas de la estupidez del viejo macuspano. La ayuda llegó muy tarde y a cuentagotas, eso sí el 4Tole no les falló un solo día.
Para no estar mendigando la ayuda ni esperar una solidaridad efectiva que jamás va a llegar, qué bueno que en Chihuahua capital dejaron de perder el tiempo en pleitos de vecindad y se enfocaron en prepararse para prevenir y responder con eficacia cualquier desastre o emergencia que desafíe a los chihuahuenses y a las autoridades municipales.
Enhorabuena por los que jalan por Chihuahua y su gente, por aquellas personas que se juegan la vida y la libertad para mantener el prestigio, nobleza y trabajo de un pueblo fuerte, duro y respondón.
Es cuanto.
P.D. El 30 de octubre de 2006, como diputado al Congreso local exhorté al gobierno de Reyes Baeza para la creación de un fondo estatal de desastres naturales. Lo mandaron al cesto de los olvidos.