El término “Juicio Político”, suena fuerte, es de llamar la atención, independientemente de que seas o no una persona interesada en este tipo de cuestiones, más allá de qué tan informado te encuentres; es decir, para cualquier persona al escuchar: juicio político, es una alerta, es una señal de qué algo está sucediendo, de que alguien es culpable.
La dirigencia de Morena ha aprovechado ese concepto, que al estarlo diciendo muchas veces, lo repiten y repiten y siguen repitiendo, para que a la vuelta del tiempo, eso se pueda convertir en una verdad, en su verdad, en su propia verdad, -aunque no lo sea-. Esa técnica la vienen utilizando de forma reiterada, para crear en el imaginario colectivo la idea de que así es y de que tienen la razón; insisto: -aunque no lo sea-. Solo es una artimaña.
Es así, que están de manera constante, a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, diciendo que estarán solicitando juicio político para nuestra gobernadora del Estado; sin embargo, este asunto no es sólo mediático, sino jurídico.
Es un asunto muy delicado, de alta envergadura, que debe ser atendido con responsabilidad, con seriedad, con profesionalismo, aunque debo decir que de esto no tienen absolutamente nada los actores políticos de morena y por eso se les hace fácil hacer señalamientos, sin ton, ni son.
Para empezar, solo pudiera proceder si se cumplen diferentes requisitos e hipótesis; tiene toda una metodología jurídica; tendría que lograrse de entrada el desafuero. Pero antes de ello, está el tema de la legitimidad. Esto es, se establece quienes tienen autoridad legal para iniciarlo. Un partido político como tal, no tiene personalidad jurídica para hacerlo.
Además, la están “acusando” de traición a la patria. Si bien es cierto que está contemplado en nuestra carta magna y en leyes secundarias, es un tanto difícil que proceda. En este caso específico, ante los señalamientos que se hacen a María Eugenia Campos, puede preverse que es improcedente. Uno de los requisitos para configurar el tipo penal de la traición a la patria, es que se haya causado un daño a la nación. Los hechos hablan por sí mismos.
Lo que se logró, fue haber desmantelado un narco laboratorio, no hay un detrimento, un daño o un perjuicio a nuestra nación; -por el contrario-, es plausible que con el desmantelamiento de ese laboratorio, en el que se fabricaban drogas sintéticas, lo que se está generando entonces, es un beneficio real y tangible, en el sentido de que las drogas ya no estarán llegando a las calles, a los barrios, a las colonias, a las localidades indígenas. Por consecuencia, ya no serán consumidas por niñas, niños, jóvenes, que están siendo inducidos al consumo de drogas, metanfetaminas o productos químicos.
Enormes cantidades de estupefacientes, ya no le estarán haciendo daño a nuestra juventud, o en general a las y los ciudadanos de este gran Estado, o que -seguramente-, tendrían como destino el ser traficados hacia USA. Lo relevante no es la participación, -si es que la hubo-, por parte de agentes de la CIA o de cualquier otro organismo internacional.
También lo que hay que resaltar, es que no puede considerarse intervencionismo, cuando existe la colaboración y una coordinación con entidades de investigación en este caso específico de Estados Unidos. Esa colaboración tiene un precedente y está enmarcado en la ley, puesto que es algo que se ha venido haciendo y que tanto lo hace el gobierno estatal, como lo hace el gobierno federal, tal como ha quedado evidenciado, en otros casos, en otros estados de la República, en donde se ha buscado la cooperación internacional, como fue el caso del abatimiento del narcotraficante, conocido como “el Mencho”; así como en otro tipo de operativos que se han implementado por parte del ejército nacional.
La visita de la presidenta nacional de Morena a Ciudad Juárez y el estar incitando a que se haga una marcha en contra de la gobernadora, en la ciudad de Chihuahua, el sábado 16 de mayo, (a la que por cierto ya están forzando a que los beneficiarios de programas sociales “tengan que acudir” de manera obligatoria, bajo amenaza). Es el sello de la casa; a través del acarreo o de amedrentar a las y los ciudadanos pretenden juntar gente para que vaya a “supuestamente” manifestarse. Esto sólo lleva un tinte político -obviamente-; pero además, quieren distraer la atención para que la vox populi se ocupe de esto y no de lo realmente importante.
En nuestro país, lo más lamentable y fatídico, son los índices de violencia, el tipo de delitos, que haya tantas desapariciones, de que la gente va a dejar su lugar de origen, donde ha crecido, donde se ha desarrollado y que tengan que abandonar sus poblaciones, para ir a dar a un albergue o ir a buscar ayuda en otro lado. En razón de que grupos criminales se están apropiando de sus territorios, de sus viviendas, los están despojando, dejándolos sin nada, -y que incluso-, están utilizando drones que lanzan bombas. En la actualidad es de dimensiones inconmensurables, lo que está pasando.
Morena ha sido comparsa del crimen organizado desde que entraron al poder. El error principal que da origen a todo esto, son las negociaciones que Andrés Manuel López Obrador hizo para lograr llegar a la presidencia, respaldado por criminales y que ha llevado a el país a la debacle, a la destrucción, a estar afrontando estos niveles de violencia, de delitos y que sean los carteles quienes tienen el mando, no sólo en localidades aisladas sino ya prácticamente en todo el territorio del país. Aunado a la terrible corrupción… pero de Pérez Cuéllar, luego hablamos.
Desde espacio, vaya en lo particular el respaldo total a la maestra María Eugenia Campos Galván. No se preocupe Gobernadora, de ninguna manera procederá un juicio político.
Ya es momento…