De acuerdo con diferentes sondeos de opinión realizados recientemente, morena se perfila para ganar 15 de las 17 gubernaturas que se disputarán el próximo año, entre ellas la de Chihuahua. No hay que olvidar que en la elección de senadores de 2024 en nuestra entidad, dicho partido superó al PAN en casi 18 puntos porcentuales, esto es, el primero obtuvo 694,882 (42.79%) y el segundo 404,295 (24.90%), según información del INE (1).
Asimismo, en la encuesta de Buendía & Márquez relativa a las elecciones de diputados federales a celebrarse en 2027, publicada por El Universal el día 25 de mayo que antecede, aparece arriba Morena con un 39%, siguiéndole el PAN con un 11% (2).
Lo anterior significa que la simpatía de las y los mexicanos y chihuahuenses está con la Cuarta Transformación y que, en consecuencia, el prianismo se encuentra sumido en una debacle que difícilmente pudiera superar. Les representa la perdida de miles de millones de pesos de los que ya no podrán disponer a su antojo, privándose así de un sinfín de privilegios que tenían reservados para determinadas cúpulas políticas y económicas.
Y en esa desesperación por verse afectados lo menos posible, están recurriendo a triquiñuelas como la vista el pasado domingo en las elecciones de Coahuila, que de manera burda y escandalosa implementaron la operación de códigos QR para identificar y garantizar al elector que votara por el PRI, el pago de $500.00 pesos. Algo público y notorio, dada la gran cantidad de videos que sobre el particular han sido compartidos en las redes sociales, lo que ante las denuncias que de ello deriven, pondrá a prueba el correcto desempeño de las autoridades administrativas y jurisdiccionales en materia electoral y penal.
Pero sus artimañas no paran ahí, y ante la falta de seguidores, están recurriendo a aliados extranjeros de muy baja reputación como EE. UU., que deliberadamente ha intervenido en múltiples elecciones de otros países, como lo son: Argentina, Honduras, Perú, Colombia, Brasil, Hungría, Bolivia, etc. Aunado a eso, no hay que soslayar el Hondurasgate, cuyo propósito es financiar ataques mediáticos contra gobiernos de izquierda, ni el reciente descubrimiento de la indebida intromisión de agentes estadounidenses en Chihuahua.
En tal virtud, la defensa de la voluntad popular en las elecciones del año próximo debe iniciar desde ya, pues indudablemente quienes pretenden el fraude electoral van más que avanzados en sus estrategias a implementar. Cuentan con una considerable experiencia acumulada en esos haberes.
Entonces, se impone realizar una retroalimentación de los procesos electorales anteriores, destacando los temas que deben fortalecerse y cuidarse más, así como no relajarse en los que se han tenido éxito. El recorrido territorial permanente es fundamental para mantener presencia y conocimiento de lo que se vive en las diferentes regiones del país y del Estado.
El acompañamiento a las autoridades electorales en su desempeño, permitirá ir conociendo la distinta normatividad, calendarios y actividades a considerar para la justa electoral, así como la forma y tiempos en que se integrarán los órganos de carácter temporal, como es el caso de las asambleas municipales del Instituto Estatal Electoral de Chihuahua, que no siempre cuentan con consejerías y personal con la debida experiencia, conocimientos y capacidades en el ámbito comicial, lo que de traducirse en ineficiencia y desapego del marco constitucional y legal, pudiera poner en riesgo la validez de las elecciones locales.
Por otra parte, además de la legislación nacional y estatal existente al respecto, efectivamente es demasiada la normatividad expedida por la autoridad administrativa correspondiente, principalmente por el INE, misma que habrá de tenerse presente para ir uno o más pasos adelante en cuanto a las labores que implica, a fin de que morena y sus candidaturas (conjuntamente con sus aliados, en su caso) tengan la participación más adecuada posible, sin exponer sus triunfos en ningún momento.
Asimismo, de suma relevancia es la vigilancia y/o representación partidista no nada más ante los órganos electorales, sino en actividades como: el reclutamiento, selección y contratación de quienes fungirán como capacitadores-asistentes electorales; la integración y ubicación de las mesas directivas de casilla; el almacenamiento, conteo, sellado y agrupamiento de las boletas electorales; el registro de candidaturas y las campañas electorales; la distribución de la documentación y materiales electorales a las presidencias de mesa directiva de casilla, y; la recepción y escrutinio y cómputo de la votación en las casillas.
En similares términos deben considerarse: los distintos mecanismos de recolección y/o custodia de la documentación electoral de las casillas; las condiciones en que es recibida ante la autoridad electoral respectiva dicha documentación; los cómputos municipales, distritales y estatales, así como los respectivos recuentos que se pudieran presentar, entre muchas otras actividades más.
Por supuesto que, los delitos o cualquier otra irregularidad que afecte la libre emisión del sufragio, deberán implicar una alerta especial, para en su debida oportunidad presentar las denuncias a que haya lugar, evitando se propague aún más tal ilicitud.
Pareciera muy lejana la primera semana del mes de septiembre en que inicia formalmente el proceso electoral federal, o el día primero de octubre en que arranca el estatal, pero las previsiones que se deben de ir considerando frente a un escenario tan adverso dado el actuar ultraderechista, pueden hacer la diferencia entre tener o no adecuadas y suficientes representaciones en las distintas actividades e instancias en que se requieran, o que las tareas que en general deben llevarse a cabo para la organización y desarrollo del proceso electoral, sean o no exitosas y reflejen la auténtica voluntad popular depositada en las urnas.
Fuentes:
(1) https://sicee.ine.mx/busqueda/Senadurias%20de%20MR/3/1/2024/2
(2) https://www.eluniversal.com.mx/nacion/morena-recupera-terreno-rumbo-a-la-eleccion-de-2027/