¿Qué significa que la 4T llegue a Chihuahua?, me han preguntado, curiosamente en varias partes durante los últimos meses, ante la efervescencia política electoral en la que nos encontramos, a un año de que concluya la actual administración estatal de la cual no es necesario realizar señalamientos que todas y todos los chihuahuenses sabemos y padecemos, la discusión no es el mal que el PAN y el PRI le han hecho a Chihuahua, sino de lo que viene para nuestro estado y ciudad.
Y recuerdo cuando este movimiento aún no se presentaba bajo las siglas de morena, sino de que nuestras causas iba más allá de una boleta electoral, pues muchos de nosotros crecimos en luchas y consignas de tiempos atrás cuando los derechos comenzaban, ni si quiera a defenderse, si no a buscarlos, a exigirlos y a derramar incluso sangre para obtenerlos; distintos derechos que hoy tenemos el privilegio de tener y de hacer uso de ellos, pero que lamentablemente muchas personas, sobre todo las nuevas generaciones desconocen el precio de tenerlos.
Durante las últimas semanas, en distintas plataformas de las redes sociales, la discusión se ha destacado en temas que cuando iniciamos esta lucha que hoy llamamos la Cuarta Transformación, nunca nos imaginamos llegar, porque se trata de cosas que habíamos asumido como algo ya establecido, ganado, merecido y que en aquellos momentos la hoy oposición, que gobernaba, no se hubiera atrevido a discutir, porque incluso ellos sabían la importancia de esos derechos, muchos derechos que hoy se intenta cuestionar o rechazar.
La oposición de derecha institucional se encuentra en un momento muy grave de su existencia política, sin cuadros, sin perfiles, sin proyectos y sin nada que ofrecer a los mexicanos que de forma democrática los mandaron al basurero de la historia desde 2018, y que elección con elección se consolida en respaldo al proyecto de la transformación, no porque se crea o se tenga esperanza, sino porque en los hechos, durante el sexenio del Andrés Manuel López Obrador y los dos años de la doctora Claudia Sheinbaum, la salida de vida en general de la población ha mejorado en muchos aspectos.
Tanto es así que la discusión que en su momento la derecha utilizaba en contra nuestra, con el petate del muerto intentaban asustar a los mexicanos, hablaban de una crisis económica como principal arma, y resultó ser todo lo contrario, de acuerdo a datos en la macroeconomía y el la economía social, ha habido un crecimiento importante, porque existe un flujo de recurso que alimenta la economía interna diariamente, hay crecimiento económico y proyectos que impulsan desarrollo en todas partes del país, aún y con las actuales circunstancias internacionales de guerras y bloqueos petroleros, la economía mexicana se mantiene firme.
Entonces, la derecha ya no puede usar esa narrativa, quedó descartado lo económico y lo político, por lo que lamentablemente han corrido sus narrativas a temas que, parecieran alejarlos más del electorado, en su sonsonete armado de vincular a morena con el crimen organizado y en total y ciego respaldo a la política intervencionista y falsa del actual presidente estadounidense, las y los mexicanos, en su gran mayoría no ven con agrado esas posturas de entreguismo y es evidente que la derecha se aferra a eso porque es lo único que les queda.
Es por eso que ahora las vocerías de la derecha ni si quiera se encuentran en los partidos políticos, es por eso que han comenzado a aparecer creadores de contenido, influencers, y toda una fauna de personajes que con una cámara y un micrófono, ya no solo opinan de lo que ellos creen que debería ser el mundo, sino que intentan imponer narrativas que trasgreden no solo los derechos individuales y colectivos, sino de la misma soberanía nacional.
Somos de los pocos estados que aún son gobernados por el PRI o el PAN, aunque sabemos que es cuestión de tiempo para que las cosas cambien, es interesante y preocupante que no haya pronunciamientos respecto a la defensa de los derechos que tenemos como mexicanos y chihuahuenses, el derecho al sufragio, el derecho a los programas sociales, el derecho de las y los ciudadanos como audiencias, son temas que deberían estar en la agenda pública y no solo en la cloaca de las redes sociales, y por eso el que morena llegue a Chihuahua significa, en parte, que esos derechos no solo serán defendidos, sino garantizados.