Sin lugar a duda la elección en Chihuahua del próximo año será una prueba para el movimiento de transformación, no solo para nuestra entidad, será una afrenta del movimiento a nivel nacional, independientemente de las elecciones en otros 16 estados, Chihuahua ha llamado la atención nacional por la importancia política, geográfica y cultural de nuestro movimiento.

No se trata del típico “laboratorio electoral”, como se le denomina en algunas ocasiones a ciertas ciudades, regiones o estados, donde la cosa pública y la materia política se mezclan y surgen resultados en muchas ocasiones, impredecibles o inesperados, donde también han surgido nuevos partidos o movimientos, derivados de consecuencias sociales en ocasiones, históricas.

Chihuahua se cuece aparte de estas especulaciones ideológicas, en donde la derecha pretende imponer la narrativa de que en nuestro estado habitan personas ajenas a México, que de manera insistente aseguran que las y los chihuahuenses no son parte del legado histórico del México actual, e incluso hasta caen en narrativas despectivas y racistas para alejar a Chihuahua de México.

Se trata pues de una idea errónea que fue desmontada semanas atrás con los festejos de la selección mexicana de futbol en el Mundial, donde en Chihuahua se celebraron estas victorias a la par de todo México, acá nadie se sintió ajeno a esa playera verde y sobre todo a lo que representa ser mexicano, porque no se trataba solo de un evento deportivo, en el fondo el Mundial sirve para reforzar la identidad de las personas para con sus equipos y naciones, evidentemente en esto cualquier rastro de regionalismo quedó eclipsado.

Es aquí donde entra la complejidad de la elección para la gubernatura, no por el hecho de que se impongan estas pretensiones regionalistas y conservadoras, sino por el origen mismo del PAN y el golpe moral que representa para la derecha la derrota en Chihuahua, mientras ellas se mantengan en el poder, podemos asegurar que usarán todo el aparato del estado para intentar una elección de estado, en donde las prácticas rancias del PRI en Coahuila, quedará como juego de mesa para lo que se intentará en Chihuahua, a fin de retener el poder.

Por eso es muy importante que nuestro partido movimiento mantenga la unidad conforme avanza este proceso electoral, al día de hoy morena mantiene una ventaja aplastante frente al PRIAN, al tiempo que se registra una decadencia electoral para con el PAN, esto es reflejo claro de un desgaste natural que han tenido en el poder, pero sobre todo de la esperanza de las y los chihuahuenses a cambiar el rumbo y finalmente terminar con este aislamiento político y cultural que la derecha ha impuesto en nuestro estado.

Debemos recordar y priorizar el motivo por el que morena surge como una alternativa y el proyecto alternativo al modelo neoliberal, que ha destacado la administración de los recursos públicos y que ha sacado de la pobreza a más de 13 millones de mexicanos, donde este y otros logros se han concretado porque en la táctico política electoral se ha entendido que el proyecto es por el bien colectivo y que debe estar esto por encima de los intereses personales o de grupo.

Así es como se ha avanzado, de manera pragmática pero sin dejar de lado nuestras convicciones e ideales, porque así llegó Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la república en 2018, porque no aisló ni dividió al movimiento, sino por el contrario sumó a nuestra lucha a sectores que en un inicio se oponían a la transformación y actualmente son parte del impulso y desarrollo de nuestro país.

Morena sigue creciendo en Chihuahua y el respaldo de los ciudadanos sube como la espuma, porque hemos entendido que la transformación se hace con todas y todos juntos y que a la hora de gobernar, se gobierna para todos, a diferencia de lo que actualmente tenemos como autoridades, donde han secuestrado a Chihuahua y creen que son los dueños de las voluntades de los chihuahuenses, sin embargo la democracia es sincera y permitirá que una nueva visión llegue a nuestra querida tierra.