"Patria es humanidad; es aquella porción de la humanidad que vemos más de cerca y en que nos tocó nacer; y no se ha de permitir que con el engaño del santo nombre se defiendan monarquías inútiles, religiones ventrudas o políticas descaradas y hambronas (hoy diríamos insaciables, como la de Donald Trump contra Cuba)."

— José Martí

¿Quién era José Martí y por qué es vital recordarlo ahora?

El pensamiento antiimperialista de José Martí (1853-1895) se fundamentó en la defensa de la soberanía latinoamericana frente al expansionismo de Estados Unidos, buscando evitar la dominación de Cuba y de América Latina tras su independencia de España. Abogó por la unidad regional, la identidad cultural propia y la justicia social como escudos de resistencia.

Sus pilares fundamentales incluyeron:

Antianexionismo y alerta temprana: Comprendió tempranamente el peligro de que Estados Unidos se convirtiera en una potencia imperialista. En su carta a Manuel Mercado expresó que su lucha buscaba «impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América».

Bajo la premisa de “Nuestra América” vs. “La de ellos”: Defendió la identidad, la cultura y las tradiciones latinoamericanas frente a la influencia anglosajona, promoviendo la creación propia y rechazando la copia servil de modelos extranjeros.

Unidad latinoamericana: Consideraba que la unión de los pueblos de América Latina y el Caribe era la única garantía de libertad y dignidad frente al “monstruo” del norte.

Independencia y soberanía: Su antiimperialismo no era sólo teórico, sino práctico y militante; buscaba la independencia absoluta de Cuba para evitar que la colonia continuara bajo nuevas formas de dominación.

Su palabra fue premonitoria

Martí denunció el carácter expansionista de la política exterior estadounidense, señalando que la verdadera independencia exigía soberanía popular.

El texto antiimperialista más célebre de José Martí no es un discurso oral único, sino su ensayo fundamental Nuestra América (1891), complementado por su carta inconclusa a su amigo mexicano Manuel Mercado, escrita en 1895. En estos documentos advirtió sobre el expansionismo de Estados Unidos y abogó por la unidad latinoamericana.

Puntos clave de su pensamiento antiimperialista:

• “Nuestra América” (1891): Considerada su obra cumbre. En ella llama a la unidad de los pueblos desde el Río Bravo hasta la Patagonia para enfrentar las pretensiones expansionistas del “norte revuelto y brutal”. Defiende la identidad mestiza y autóctona frente a modelos importados de Europa o Estados Unidos.

• Carta a Manuel Mercado (18 de mayo de 1895): Escrita un día antes de su muerte, contiene su frase más conocida sobre el tema:

“Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber… de impedir a tiempo, con la independencia de Cuba, que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

• Congreso Panamericano y Conferencia Monetaria (1889-1891): Martí denunció activamente las intenciones de Estados Unidos de dominar los mercados latinoamericanos a través de estos foros, actuando como diplomático en defensa de la soberanía económica regional.

Temas centrales de su postura:

La unidad como escudo: Sólo unidos los pueblos latinoamericanos podrían preservar su soberanía.

La identidad propia: “Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”.

Denuncia del “norte revuelto y brutal”: Vivió en Estados Unidos y comprendió tempranamente su naturaleza expansionista.

El pensamiento antiimperialista de Martí se sustenta en la defensa de la soberanía, la cultura y la justicia social frente a la dominación extranjera.

Su influencia, con F de Fidel

José Martí fue el guía intelectual y justificador moral de la Revolución Cubana de 1959, proclamado por Fidel Castro como su “autor intelectual”. Su ideario antiimperialista, ético y de justicia social fundamentó la lucha por la “segunda independencia” frente a la dominación estadounidense, uniendo patriotismo y soberanía nacional.

• Fundamento ideológico: Martí inspiró la lucha contra la dependencia económica y la soberanía limitada impuesta tras la independencia de España. Su concepto de “Nuestra América” y su crítica al “norte revuelto y brutal” son ejes del antiimperialismo cubano.

• Autor intelectual: Fidel Castro definió a Martí como el autor intelectual del asalto al Cuartel Moncada (1953), tomando su ejemplo de acción directa.

• “Con todos y para el bien de todos”: Este principio martiano se transformó en lema de unidad nacional y justicia social, orientado a la igualdad y la dignidad humana.

• Organización revolucionaria: El Partido Revolucionario Cubano, fundado por Martí en 1892, sirvió de antecedente organizativo para la unidad y el triunfo revolucionario.

• Modelo ético: Martí es considerado el “Apóstol”, referente de honestidad política y entrega incondicional, cuya obra ha sido central en la construcción del socialismo cubano.

Su pensamiento ha sido base para la defensa de la soberanía y la promoción de un desarrollo independiente en la Cuba posterior a 1959.

El eslabón de la fraternidad

Refiero, además del pensamiento martiano, la amistad entre Martí y Mercado, porque a lo largo de la historia de México y Cuba la fraternidad ha sido un eslabón indestructible.

Así ocurrió en 1962, cuando Cuba fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) y México fue el único país del continente que mantuvo relaciones diplomáticas con la isla.

Un segundo momento se resume en la frase del presidente mexicano José López Portillo durante su visita a La Habana en agosto de 1980:

“¡Nada soportaremos que se le haga a Cuba, porque sentiremos que se nos hace a nosotros mismos!”

Y el tercer momento lo vivimos hoy ante el amago del presidente Trump de imponer aranceles lesivos y restringir el comercio de petróleo con la isla, además de suprimir envíos desde Venezuela, país que intenta presentar como un protectorado y no como lo que es: una nación soberana.

En ese contexto, la respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, al enviar ayuda humanitaria a Cuba —más de 800 toneladas en un primer envío— y al plantear la posibilidad de establecer un puente aéreo si fuera necesario, ratifica la amistad y fraternidad entre nuestros pueblos.

Estos tres momentos de fraternidad eran necesarios recordarlos hoy.

La realidad y la salida… lo que vendrá…

No puede decirse que la situación sea menos grave que la tragedia que Cuba sufre desde el inicio del embargo, el 7 de febrero de 1962. Es decir, por más de 64 años la isla ha padecido sus efectos, ahora endurecidos nuevamente.

Si 2026 será un año de prueba para los cubanos, frente a un escenario en el que el binomio Trump-Rubio busca presionar aún más, también es cierto que existen actores con voz para expresar su verdad y su sentir.

De ello dependerá la salida y lo que habrá de venir… (continuará).

(1) Manuel Antonio Mercado y de la Paz (1839-1909) fue natural de Michoacán. Abogado de profesión, tras el triunfo de la República en 1867 fue electo en varias ocasiones diputado al Congreso y llegó a ser senador. Ocupó la Secretaría de Gobierno del Distrito Federal y fue también abogado de pobres en el Tribunal Supremo de Justicia.