Lo que hace la desesperación, el usar este tipo de expresiones “tener pantaloncitos” para hacer un llamado a la unidad, una unidad que se quebró hace ya tiempo y que muy difícilmente se construirá de cara a las elecciones del próximo año, y que ni la presencia de la dirigencia del PAN visitando Creel o todos los municipios, tendrá un comportamiento distinto. Los augurios no son buenos para Acción Nacional y el 2027 será la prueba de ello.
En otros tiempos, ni llamado a la unidad hacían porque tenían la seguridad de que iban a la cabeza y que tenían la fuerza suficiente para ganar el estado. Lo cierto es que eso ya se acabó. Las causas con varias, no sólo una. En lo interno, el desgaste que ha tenido la gobernadora y las consecuencias de varias acciones que la dejan mal parada inclusive frente a los suyos y eso le dificulta simplemente imponer a su candidato como estaban acostumbrados sin que nadie dijera nada.
Hace tres años en la búsqueda del candidato a la presidencia municipal de Chihuahua, ni discusión hubo, nadie chistó porque él era “el candidato” de la gobernadora. Hoy eso cambió, Bonilla está debilitado y hay muy poco tiempo para posicionar. Su trabajo lo precede y lo malo que fue no le ayuda. Además, por si fuera poco, se están peleando por quién será el candidato a la capital del estado y tampoco ahí hay unidad, ni “pantaloncitos”.
Tan mal están las cosas que se rumora que buscan alianzas con Movimiento Ciudadano que realmente no es un aliado importante. Además, tal alianza lo único que haría es decrecer aún más al panismo y eso no es conveniente para ningún partido. A esto hay que sumarle que el sello del PAN en las alianzas es no cumplir, lo que le resta puntos a la hora de sentarse a negociar con otras fuerzas.
Del otro lado, en lo extremo, el trabajo que se ha hecho desde la Cuarta Transformación a nivel federal, deja en evidencia y en un contraste muy fuerte entre lo que es un buen gobierno y uno que no tiene la menor idea de lo que hace. Lo dijimos desde un inicio con proyectos como la torre centinela entre muchos otros ejemplos que no cabrían en este texto.
Además del proyecto (que no solo se trata de eso), tenemos a un perfil como el de Andrea Chávez, que ha trabajado por Chihuahua y las y los chihuahuenses y que busca, como muchas de nosotras, que le vaya bien a nuestra gente, y el 2027 es sin duda la mejor oportunidad para que esto suceda y que no solo Ciudad Juárez, sino todo el estado, el que se beneficie del cambio que tanto estamos necesitando.
Sin duda los procesos de designación de candidaturas son álgidos y muy complejos en todas las fuerzas políticas y puede ser un punto de quiebre para algunos partidos, y este parece ser el caso del PAN en Chihuahua. En Ciudad Juárez se busca imponer a varios perfiles que ni pintan, en Chihuahua capital, lo mismo, y así en todas las ciudades y espacios que se estarán compitiendo en 2027.
El fin del PAN en Chihuahua se acerca y sus dirigentes lo saben, la presencia de Romero en Creel no es gratis (aunque ciertamente nada cambia que venga o no porque la zanja dentro del PAN ya está hecha), busca proyectar “unidad” donde no hay desde hace ya algún tiempo y estás son esas cosas que no se solucionan de la noche a la mañana ni con visitas de doctor.
Este es sin duda el momento de la Cuarta Transformación y del cual el PT es parte fundamental, y así lo haremos no sólo ver, sino notar en las próximas elecciones.
Opinión
Viernes 28 Ago 2026, 06:30
¿Pantaloncitos?
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Lilia Aguilar Gil