Si en 2018 la elección de los mexicanos con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador hubiera quedado rebasada por las expectativas o peor aún, con una desilusión generalizada, lo más seguro es que actualmente estuviera gobernando en México, eso a lo que ahora se le denomina la oposición, que viene siendo el rostro público y político de una derecha conservadora, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo no sería la primera presidenta, y tal vez sería quien fue la candidata del PRIAN, no queremos imaginar como sería la relación con los Estados Unidos, ni con la realidad actual de los pueblos de América, seríamos otro pueblo sometido a los intereses de Donald Trump.

Pero el pueblo de México es sabio, a pesar de que la frase de “pueblo bueno”, sea utilizada de manera despectiva o a forma de burla por quienes desprecian al pueblo, no es muy difícil identificar a quienes desprecian al pueblo, aunque sean parte del pueblo, son quienes utilizan el sarcasmo cuando suceden incidentes que afectan a nuestro país y reflejan su frustración y desprecio en medios de comunicación y redes social, ahora que en las redes todos pueden expresarse y publicar sus opiniones.

Y desde 2018 que inicio la Cuarta Transformación de la vida pública de México, han sucedido elecciones para gubernaturas, para presidencias municipales, la renovación de la Cámara de Diputados y del Senado de la República, así como todos los poderes legislativos en los estados, de igual forma hubo una renovación en las entrañas del Poder Judicial, y todo esto ha sucedido con el amplio respaldo del pueblo de México.

La oposición en cambio, no puede decir lo mismo, puesto que desde 2018, sus espacios se han venido reduciendo, las derrotas electorales se ha acumulado y sus representantes han quedado a la deriva y disminuidos, tal vez esa es la razón por la que actualmente solo les queda la mentira, el odio y la frustración, sabedores ellos que no pueden ganar en las urnas, el pueblo en su gran mayoría ha dejado de creerles, de escucharlos y lamentablemente hasta de respetarlos, son actualmente una burla.

Entonces para Chihuahua, actualmente se sabe en la opinión pública de la gran ventaja que la 4T tiene para las siguientes elecciones, en donde las y los chihuahuenses elegiremos al próximo gobierno estatal, las alcaldías la representación legislativa en lo local y en lo federal, no es extraño que a menos de un año las circunstancias y el ambiente político se ponga un poco denso, es normal en las democracias donde fenecen gobiernos y otros surgen, es parte del proceso.

Mucha gente se pregunta ¿qué sigue para Chihuahua?, en caso de que Morena gane la gubernatura, y aunque el futuro nadie lo conoce, podemos sostener algunas ideas sobre lo que será un gobierno de izquierda por primera vez en la historia de Chihuahua, porque no se trata únicamente de quien encabece la administración estatal, se trata de un proyecto de nación que tiene sus bases e ideales muy bien planteados y con un respaldo nacional que sigue teniendo el respaldo popular, pésele a quien le pese.

Para Chihuahua podemos esperar un cambio radical en la forma en que se gobierna, porque quienes actualmente deberían ver por las y los chihuahuenses parecen enfrascados en una lucha interna por ver quien y cómo siguen atrincherándose en la capital de Chihuahua como su último bastión, como su último refugio, mientras que la 4T viene y va por el bienestar que se nos ha sido arrebatado derivado del divorcio político entre el gobierno de Chihuahua y la federación.

Recuerden esta publicación en un año, los cambios para Chihuahua serán visibles desde el primer día, después de muchos años y sexenios en Chihuahua habrá plena confianza y coordinación con un gobierno federal y el atraso que actualmente padecemos, será dejado atrás como un mal recuerdo, tengamos confianza en nosotros, en el pueblo, tengamos confianza en Chihuahua.