Ciudad de México.- "¿Cuándo fue la última vez que tu marido te hizo el amor?". Esa indiscreta pregunta le hizo doña Chalina a su amiga Betulia, señora algo entrada en años. Respondió ella: "Hace cuatro semanas". "Ah, vaya -ponderó doña Chalina-. Hace un mes". "No -aclaró doña Betulia-. Hace cuatro semanas. Santas". El navío inglés llegó a aquella remota isla de los mares del sur, y el capitán bajó a la playa junto con algunos de sus hombres. Recelaban sobre cuáles serían las costumbres de los nativos, pues se decía que en esa parte del océano había antropófagos. Los recién llegados fueron recibidos por el rey de los isleños, a quien acompañaba su mujer. Los británicos fueron invitados a ir caminando a la cercana aldea. Cortés y atento, el capitán le dijo a la reina: "¿Puedo ofrecerle el brazo, Su Majestad?". Respondió ella: "Gracias. Ya comí". El señor le comentó a su esposa: "No sé si pagar el recibo de la luz o los honorarios del urólogo". Al punto le sugirió la esposa: "Paga el recibo de la luz. El urólogo no te puede cortar aquello". "¿No te mordiste la lengua?". Esa pregunta escuchaba quien había dicho una falsedad que se volvía contra él mismo. Con el mayor respeto a las investiduras me pregunto si la señora Presidenta Sheinbaum no se hizo merecedora de esa interrogación cuando en Barcelona habló de la democracia en México. La verdad es que ese valor fundamental ha sido socavado desde sus cimientos por la ridículamente llamada 4T. La destrucción de los principios democráticos tan penosamente construidos por los ciudadanos empezó bajo el régimen autoritario de López Obrador, y ha continuado en el sexenio actual, el del segundo piso proclamado una y otra vez por la presente mandataria. No puede haber democracia si no hay un Poder Judicial libre y autónomo, institución que en nuestro país no existe ya, desaparecida como fue en una elección espuria y demagógica al son de música desafinada de acordeones. No puede haber democracia cuando el sistema de frenos y contrapesos ha sido eliminado de nuestra vida pública para ser sustituido por otro en el cual el Estado es todo y el individuo es nada. No puede haber democracia cuando los procesos electorales, antes en manos de los ciudadanos, han pasado al poder gubernamental, como en los peores tiempos de la dominación priista. Lo dicho en Barcelona por la Presidenta Sheinbaum no se fincó en la realidad, sino en algo que en el mejor de los casos podría llamarse un autoengaño. Lejos de México estuvo la mandataria, y lejos también de la verdad. "Por fin anoche mi marido encontró la forma de satisfacerme en la cama". Esa declaración de doña Turia hizo que se suspendieran todas las conversaciones en la reunión de los jueves. En medio de aquel expectante silencio continuó doña Turia: "Me dijo que en adelante seré yo quien maneje el control de la tele". Pepito le pidió a su mamá que le comprara una sandía para llevársela a su profesora, joven maestra en flor de edad y guapetona. "¿Por qué una sandía?" -se sorprendió la señora. Explicó el crío: "Ayer le llevé una manzana y me dio un beso. Si le llevo una sandía espero que me dé algo más". En pleno trance de amor estaban los recién casados cuando de pronto se abrió la ventana de la habitación y asomó la cabeza un antiguo pretendiente de la chica. Le preguntó: "¿Significa esto, Rosilí, que ya no puedo abrigar ninguna esperanza?". La afligida viuda dijo entre lágrimas en el funeral de su marido: "Mi pobre esposo deja un hueco enorme". "Comadrita -le indicó en voz baja la mujer que estaba al lado-. Que el dolor de la pérdida sufrida no la haga revelar intimidades". FIN.

MIRADOR

Por Armando FUENTES AGUIRRE.

Este amigo con el que tomo la copa -varias- los martes por la noche dice a veces cosas que no entiendo.

-Si las entendieras -me espeta él- eso significaría que estoy perdiendo altura.

Anoche, por ejemplo, declaró que cree en la existencia del infierno. Razonó:

-Tiene que haber un lugar para que esté Hitler.

Yo he bebido ya dos copas, tres quizá, de modo que me atrevo a preguntarle:

-Y tú y yo ¿dónde estaremos?

-En ninguna parte -respondió-. Gozaremos del descanso eterno prometido a los creyentes, pero sin ninguna eterna luz, según pensamos los no creyentes.

Le digo:

-No te entiendo.

-Qué bueno -se alegra-. Eso significa que conservo mi nivel.

¡Hasta mañana!...

MANGANITAS

Por AFA.

". Regresó de España la Presidenta.".

Algunos comentan ya,

aunque en tono mesurado,

que el viaje tan anunciado

resultó ni fu ni fa.