Una vez más, en lugar de ahorrar, reducirse los sueldos, eliminar gastos superfluos y lujos, el Gobierno del Estado que encabeza Maru Campos solicitó otro préstamo, ahora por 3 mil millones de pesos, bajo el argumento de que el presupuesto autorizado —de poco más de 117 mil millones de pesos— no es suficiente. El Congreso del Estado, por mayoría calificada (dos terceras partes), lo autorizó.
De esta manera, 20 de los 33 diputados votaron a favor de endeudar nuevamente a Chihuahua, con tres ausencias morenistas (de las que hablaremos enseguida), lo que permitió que la deuda estatal alcance alrededor de 60 mil millones de pesos. Con ello, Chihuahua se convierte en el cuarto estado más endeudado del país, solo detrás de la Ciudad de México, el Estado de México y Nuevo León, entidades cuya deuda resulta más justificada si se compara con el tamaño de su población, muy superior a la de Chihuahua.
Nuestra deuda —porque es deuda de las y los chihuahuenses— está muy por encima de la de estados altamente poblados como Veracruz, Jalisco, Chiapas, Oaxaca y muchos otros, lo que evidencia el mal manejo y el derroche de las finanzas públicas por parte de los últimos gobiernos del PRI y del PAN, que prefieren endeudarse para conservar privilegios y excesos del poder, antes que ajustarse el cinturón.
Pero, ¿quiénes fueron los diputados que endeudaron aún más al estado, a solicitud de Maru Campos? Como era de esperarse, los panistas y sus aliados prianistas y de Movimiento Ciudadano. Los diputados que votaron a favor fueron:
José Alfredo Chávez Madrid, Edna Xóchitl Contreras Herrera, Roberto Marcelino Carreón Huitrón, Octavio Javier Borunda Quevedo, América Victoria Aguilar Gil, Nancy Janeth Frías Frías, Roberto Arturo Medina Aguirre, Saúl Mireles Corral, Carlos Alfredo Olson San Vicente, Ismael Pérez Pavía y Alma Yesenia Portillo Lerma.
También votaron a favor Guillermo Patricio Ramírez Gutiérrez, Francisco Adrián Sánchez Villegas, Yesenia Guadalupe Reyes Calzadillas, Carla Yamileth Rivas Martínez, Jorge Carlos Soto Prieto, Jaime Torres Amaya, Joceline Vega Vargas, José Luis Villalobos García y Arturo Zubía Martínez.
Por su parte, 10 de los 13 diputados de Morena votaron en contra, siendo estos: Edin Cuauhtémoc Estrada Sotelo, Magdalena Rentería Pérez, Pedro Torres Estrada, Elizabeth Guzmán Argueta, Óscar Daniel Avitia Arellanes, María Antonieta Pérez Reyes, Brenda Francisca Ríos Prieto, Jael Argüelles Díaz, Herminia Gómez Carrasco y Leticia Ortega Maynez.
De quienes votaron a favor no hubo sorpresas, pues son los diputados que sistemáticamente aprueban todo lo que la gobernadora necesita. Tampoco sorprendieron los votos en contra, ya que provinieron de diputados de Morena que defienden la austeridad y el ahorro antes que el endeudamiento.
Quienes sí sorprendieron —y sobre quienes ya se habla de traición y/o cooptación por parte del régimen panista y del gobierno de Maru Campos— fueron las diputadas de Morena Rosana Díaz Reyes y Edith Palma Ontiveros, así como la diputada del PT Irlanda Dominique Márquez Nolasco (aliada de Morena), quienes se ausentaron y permitieron que, con solo veinte votos, se alcanzara la mayoría calificada necesaria. Con cualquiera de sus votos en contra, no se habrían obtenido las dos terceras partes requeridas para aprobar la deuda.
Se trataba de una votación de enorme importancia, en la que —según ha declarado el coordinador de la bancada morenista, Cuauhtémoc Estrada, respaldado por sus compañeras y compañeros— existía un acuerdo para que todos votaran en contra. Por ello, no se explican por qué, al momento de la votación, estas tres diputadas se ausentaron, haciendo posible la aprobación del endeudamiento.
De ahí surgen preguntas inevitables:
¿Por qué se ausentaron para permitir la aprobación de la deuda?
¿Cuál fue el acuerdo y con quién se pactó?
¿Existe respaldo de algún liderazgo morenista estatal o nacional para que actuaran de esta manera?
¿Existe responsabilidad del coordinador de la bancada morenista, Cuauhtémoc Estrada, por no prever o controlar esta situación?
En torno a estas interrogantes aparecen dos nombres clave del morenismo: Ariadna Montiel Reyes, secretaria de Bienestar y quien, en los hechos, funge como líder de los diputados de Morena en el Congreso del Estado —a quien le reportan y con quien se reúnen públicamente, como lo han evidenciado en redes sociales—; y el presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar, el morenista más cercano a la gobernadora. ¿Qué papel tuvieron ellos para evitar o, en su caso, apoyar esta rebelión de diputadas? El tiempo lo dirá.
Por lo pronto, se ha aprobado más deuda para Chihuahua, consolidándolo como el estado más endeudado del país en relación deuda-población y el cuarto más endeudado en términos absolutos. Ojalá que quienes aprobaron la deuda, y quienes se ausentaron para que fuera posible, sean conocidos por la ciudadanía y recordados cuando busquen su apoyo en el futuro, aunque muchos de ellos hayan llegado al Congreso como diputados plurinominales, es decir, sin respaldo directo del voto ciudadano.
Opinión
Viernes 19 Dic 2025, 06:30
Más deuda para Chihuahua: los votos y ausencias que la hicieron posible
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José Luis Contreras