Cd. de México.- La operación acarreo volvió a activarse esta mañana para engrosar el cierre en la Ciudad de México de la segunda gira de la Presidenta Claudia Sheinbaum con comerciantes, organizaciones sociales a favor de la vivienda, simpatizantes, funcionarios y militantes.

Desde las 7:00 horas, se adueñaron de las principales vías de acceso al Zócalo capitalino, congregados en camiones y unidades de transporte público y concesionado: Calzada de Tlalpan, el Eje Central, Avenida Hidalgo.

Las inmediaciones de los Metros Pino Suárez y Allende se convirtieron en pistas VIP y estacionamiento sólo para los asistentes al mitin.

Desde Chinapac de Juárez, una Colonia popular de la Alcaldía Iztapalapa, comerciantes y trabajadores de la vivienda agrupados en la organización Boss MN fueron trasladados en micros para acudir a apoyar a la Presidenta.


"Venimos de Chinampac de Juárez, del comercio y vivienda en Iztapalapa. Se trabaja lo que es el comercio de la zona y la vivienda. Somos dos grupos independientes pero juntos. Es en general, labores cotidianas", explicó Carlos.


Según dijo, su objetivo es reconocer el "esfuerzo" de Sheinbaum con la ciudadanía y refrendarle su apoyo para "todo el proceso que es la 4T".

Horas antes de que la Mandataria volviera a enumerar los apoyos sociales, reiterar su discurso a favor de la soberanía, en contra del injerencismo y la opulencia, y la democracia, las calles 5 de Mayo, 20 de Noviembre, Tacuba, se llenaron de batucadas, bailes, porras, banderas, paliacates en verde, blanco, morado, guinda. No faltaron las mujeres.


"Red de Mujeres Álvaro Obregón", presentes. Su distintivo era morado en una gorra sobre la cabeza que pregonaba "igualdad".


La Banda Rítmica Dragones llegó a las siete de la mañana desde Poza Rica, Veracruz, en camiones, entre tamboras y tubas.

El PT, que parecía volver a enemistarse con Morena, volvió al ruedo de la "Cuarta Transformación".

Se adueñó de 20 de Noviembre. Alzó banderas gigantescas para hacerse ver y después su líder, Alberto Anaya, dijo que jamás se alejarían de la coalición.

Las Adelitas se abrían paso entre sombreros y rebosos, danzando hasta llegar al primer cuadro, pero atrás se quedó otra organización más, ésta gestada en Azcapotzalco: Cimentando Nuestra Vivienda (CINUVI), que se alistó para escuchar por trigésima segunda ocasión a la titular del Ejecutivo volver a pronunciar el mismo discurso.

Ellos, según dijo su dirigente, Magdalena Reyes, se encargan de "apoyar" a sus compañeros para obtener una vivienda de interés social a través del Instituto de la Vivienda.


Desde Nezahualcóyotl, un camión más dejó a los integrantes de la Alianza de Organizaciones Sociales sobre Paseo de la Reforma y el cruce con la calle Valeria Trujano, con banderines listos para caminar hacia la Plaza de la Constitución.


"Es un honor estar con Alma hoy!", vitorearon para la selfie y el video.
Esa organización surgió para movilizar demandas ciudadanas de vivienda o comercio justo a través de los grupos parlamentarios del oficialismo en el Congreso.


Sobre Tacuba otros grupos más pasaron lista: "A ver, con la mano arriba y háganle el cuatro".


Todos pasaron, menos las lonas y los palos. Banderas sin nada que pudiera hacerlas notar más.