En Huixquilucan, Estado de México, todo queda en familia. Por 10 años, el único linaje que ha salido al balcón del Palacio municipal para dar el Grito es Vargas Contreras, abanderados por el panismo.
Anoche Enrique Vargas, senador, presumió abiertamente en redes sociales el control político y familiar que mantiene sobre la Alcaldía mexiquense por una década de manera ininterrumpida.
Aparece el ex munícipe y Romina Contreras, su esposa y actual gobernante, junto a sus hijas, antes de salir el balcón a ondear la bandera mexicana para celebrar 216 años de Independencia del País.
"Como lo hemos hecho por más de 10 años, estamos en familia, listos para dar el Grito desde el Balcón del Palacio Municipal de Huixquilucan", alardeó.
En 2016, Vargas Del Villar asumió la presidencia municipal hasta 2018, pero al término se reeligió por tres años más y la ganó.
El siguiente periodo, por ley, no pudo mantenerse, pero sí le tocó entregar la Alcaldía a las manos de su esposa, Romina Contreras Carrasco, quien según los cortes electorales ganó la titularidad para el periodo 2022-2024, año en el que repitió la fórmula: se reeligió y ganó.
Por 10 años, ambos han evitado que ocurra alternancia política en el municipio, que no sólo no ha cambiado de partido, sino que ha permanecido en el núcleo familiar.