Ciudad de México.- Una jornada de violencia sacudió este martes al puerto de Mazatlán, iniciada con el hallazgo de una hielera que contenía una cabeza humana y una cartulina con amenazas frente al Palacio Municipal, a la que se sumaron ataques armados en la vía pública y la desaparición del jefe médico del penal local.
El hallazgo al exterior del Ayuntamiento se reportó alrededor de las 6:00 horas. Según informes iniciales y las versiones del personal de custodia, dos hombres vestidos de negro, con el rostro cubierto y de manga larga, descendieron de una camioneta blanca sobre la calle Guillermo Nelson y abandonaron una hielera en los portales del inmueble gubernamental, justo frente a las oficinas de la Dirección de Ingresos.
Al percatarse del objeto extraño, los agentes municipales intentaron abordar a los sospechosos -a quienes en un primer momento confundieron con comerciantes ambulantes-, pero estos arrojaron el recipiente en el pasillo y se dieron a la fuga.
Tras inspeccionar el interior del empaque, el personal confirmó la presencia de los restos humanos y dio aviso a las corporaciones de seguridad.
Junto a los restos fue localizada una cartulina con un mensaje de amenazas. De acuerdo con versiones extraoficiales, el escrito contenía una advertencia directa enfocada en disputas de terrenos en la zona norte del municipio.
"Renato, respeta el acuerdo que tenemos en Cerritos o atente a las consecuencias, el que avisa no es traidor", refiere la cartulina de color naranja.
De acuerdo con medios locales, el mensaje estaría dirigido a Renato Palacios, padre de la Alcaldesa morenista Estrella Palacios Domínguez.
El hecho desencadenó un despliegue del Grupo Interinstitucional integrado por la Policía Municipal, la Policía Estatal Preventiva, el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina (Semar), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), quienes acordonaron el perímetro comprendido entre las avenidas 21 de Marzo y General Ángel Flores.
Abordado por periodistas locales, el Secretario de Seguridad Pública Municipal, Ulises Jacobo Guerrero -quien asumió el cargo el pasado 5 de septiembre-, confirmó el aseguramiento del área por parte de peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa y precisó que la investigación para determinar la identidad de la víctima y procesar las evidencias quedó a cargo de la autoridad ministerial.
"Personal que se encuentra de vigilancia de aquí del Palacio informó a sus mandos superiores y, a su vez, se le informó a la autoridad competente, en este caso la Fiscalía del Estado, y se están realizando las investigaciones correspondientes hasta el momento", expuso quien confirmó el hallazgo de restos humanos en una hielera.
El Ayuntamiento de Mazatlán emitió un comunicado en el que condenó los hechos y manifestó su disposición para colaborar en las pesquisas. Horas más tarde, el Palacio Municipal reanudó sus actividades administrativas.
Ejecuciones, desapariciones y despliegue militar
El hallazgo en la sede del gobierno municipal se dio de manera paralela a otros hechos delictivos registrados en distintos puntos de la ciudad.
Hacia el mediodía, un ataque con armas de fuego perpetrado en un taller mecánico del fraccionamiento Real del Valle, en la esquina de la avenida Santa Martha y Piedad, dejó como saldo dos hombres sin vida.
A la ola de violencia se sumó la alerta emitida por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas por la desaparición de José Luis Vega Parra, de 48 años, jefe del departamento médico del Centro Penitenciario "El Castillo".
El funcionario fue visto por última vez el pasado viernes 23 de octubre alrededor de las 8:30 horas en el Municipio de Rosario; vestía una camisa azul institucional con el escudo de "C. CJUDE", pantalón de mezclilla y cuenta con señas particulares como una cicatriz en la ceja y diversos tatuajes.
La escalada de violencia ocurre a pesar del reforzamiento de la presencia de las fuerzas armadas en el puerto, donde el Gobierno federal mantiene a más de 9 mil efectivos militares y de la Guardia Nacional.
La estrategia ha incluido la incorporación gradual de tropas de élite -como los 29 elementos del Cuerpo de Fuerzas Especiales arribados el 6 de octubre y los 100 efectivos desplegados por aire a finales de septiembre-, además del patrullaje de 130 unidades operativas, entre las que destacan camionetas blindadas Chevrolet Suburban High Country con ametralladoras montadas y escotilla, operadas por la SSPC.
Los acontecimientos de este martes se registran también a tres días de que autoridades estatales y mandos de la Sedena y la Semar mantuvieran una reunión de trabajo con representantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en el municipio para revisar los avances y compromisos de la estrategia de seguridad en la región.