Por unanimidad, el pleno del Senado aprobó reformar la Ley Federal de Protección al Consumidor para frenar el "acoso telefónico" que a diario resienten millones de usuarios de teléfonos.

A propuesta de la panista Mayuli Latifa, se creará un padrón que permitirá a los usuarios que se registren, evitar que les llegue información comercial que no hayan solicitado.

"(....) Millones de personas en México enfrentan el problema creciente del acoso telefónico comercial constante por parte de bancos, compañías de seguros, financieras no reguladas y muchas otras empresas comerciales que utilizan sistemas automatizados de marcación masiva para ofrecer productos y servicios como tarjetas de crédito, crédiros personales, etc", se lee en la exposición de motivos.

Las llamadas, según el documento, invaden la vida cotidiana de las personas, muchas veces distraen las actividades están realizando y generan incomodidad y molestia por la insistencia.

"La falta de una legislación robusta que regule el telemarketing de las empresas para ofrecer productos y servicios mediante llamadas telefónicas se ha convertido en un verdadero acoso telefónico para la ciudadanía", se asegura.

Las quejas por acoso telefónico con fines de publicidad aumentaron 36 por ciento respecto a 2021 alcanzando a más de 45 mil, tan sólo durante ese año, de suerte que la iniciativa busca frenar esas prácticas abusivas mediante el establecimiento de un marco legal que devuelva a los ciudadanos el control sobre sus datos y su tranquilidad.

"La iniciativa busca prohibir que las empresas y los bancos hagan mal uso de la información personal y se comuniquen con el usuario de manera insistente con fines de publicidad".

Se propone la creación de un Registro Público contra el acoso telefónico comercial, el cual será gratuito, de consulta pública, y administrado por el Procuraduría Federal del Consumidor; en él se registrarán los consumidores que no deseen que su información sea utilizada para fines mercadotécnicos o publicitarios, por parte de las empresa, las cuales estarán obligadas a respetar dicha decisión.

"Se considera como práctica abusiva de comercio la realización de llamadas telefónicas no autorizadas por el consumidor, reiteradas e insistentes con fines comerciales y de persuasión al consumidor, por lo tanto, quedan prohibidas".