La tradición que llevó a sus padres y abuelos a trabajar el suelo de conservación ahora pasa a las siguientes generaciones, jóvenes del sur de la Ciudad buscan mantener vivo el amor y respeto por la tierra que produce el maíz, uno de los alimentos más presentes en la mesa de los hogares mexicanos.
En el marco de la Feria del Maíz y la Agrobiodiversidad, que se lleva a cabo en la Segunda Sección del Bosque de Chapultepec, al menos 50 personas productoras ofrecen una amplia variedad de artículos elaborados con maíz.
Eréndira Rosales, quien siembra en la zona chinampera de Xochimilco, explica que comenzó a encargarse de la producción de este alimento a partir de la pandemia, como parte de un legado familiar que su padre le dejó a ella y a sus hermanas.
Aunque las mujeres de la familia cuentan con estudios profesionales, han decidido dedicar tiempo a esta labor, pues consideran que es importante preservar la cultura de la siembra.
"Somos mujeres que cultivamos y cosechamos, somos puras hermanas que todas tenemos profesión, pero también tenemos amor a la tierra por eso seguimos cultivamos.
Antes lo hacía mi papá al 100 por ciento y a partir de la pandemia nosotras lo retomamos", señaló.
A través de la producción, promueven el reconocimiento a la biodiversidad y las actividades ancestrales en la Alcaldía.
"Somos nativos de Xochimilco, desde hace más de tres generaciones con maíz chinampero y tenemos muestras de semillas que intercambiamos con otros productores, nosotros los intercambiamos y lo ocupamos para adornos y seguimos produciendo maíz chinampero", señaló.
Desde semillas de maíz para hacer pozole, hasta tamales, pan, harina y atole, son algunos de los artículos que se general a partir de producción de comunidades.
Linette Morales,del Pueblo de San Bartolo Ameyalco, en la Alcaldía Álvaro Obregón, aseguró que en su familia se producen diversas variedades de maíz, como maíz azul, chalqueño y cónico.
"Transformamos el maíz que sembramos en pinole del maíz azul, mi mamá y yo somos productoras de principalmente el azul, pero también sembramos frijoles dentro del suelo de conservación de San Bartolo y buscamos proteger ese suelo con prácticas agroecológicas", detalló.
En la feria estuvieron presentes productores de Tlaxcala, quien también buscan conservar en su herencia distintas variedades de maíz y transformarlas en alimentos tradicionales.
Vicente Ortega, productor de la comunidad de Ixtenco, aseguró que él continúa sembrando junto a su padre, una costumbre familiar para cultivar al menos cinco de las 16 variedades de maíz que se producen en el pueblo.
"De las 64 razas que hay en el país nosotros en el municipio tenemos 16, nosotros cultivamos la cónica, el arrocillo, el cacahuazintle, el maíz tunicado y el chalqueño.
Estamos apostando por una producción más natural, con menos químicos", detalló.
Además, aseguró que ahora que su padre ya alcanzó la tercera edad, a él le toca tomar la estafeta de la producción.
"Ya está grande mi papá, ya no se mete de lleno como tal a la producción, ahora viene el relevo generacional, yo durante algunos años dejé el campo, pero mi familia siempre se ha dedicado al campo y ahorita ya regresé y estos eventos nos ayudan a promocionar lo que aún tenemos de variedades de maíz, de los colores", aseguró.
Asimismo, apuestan por realizar prácticas agroecológicas que mantienen el respeto a la tierra.