Ciudad de México.- Con el apoyo de la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal, se concretó alrededor de las 4:30 horas en el fraccionamiento Villas Costa Rica, en el municipio de Playas de Rosarito.

De acuerdo con información obtenida, cuando el sospechoso circulaba a bordo de un vehículo sedán Chevrolet Onix se le realizó una revisión en la que los efectivos le aseguraron un arma corta Smith & Wesson calibre 9 milímetros, varias dosis de metanfetamina y dos gorras con insignias alusivas a su facción criminal, una de ellas con la leyenda "Free Mayo".

La Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California informó que la ubicación del imputado derivó de labores de inteligencia y de una denuncia ciudadana, logrando evadir un cerco de vigilancia y drones que el sospechoso mantenía en la zona.

"En Playas de Rosarito detuvimos a un hombre conocido como 'El 500', presuntamente relacionado con actividades de logística para ataques armados y distribución de droga", difundió la dependencia estatal.

La autoridad estatal vincula a Torales Castillo, de 32 años y originario de Veracruz, con la célula de los hermanos Alfonso y René Arzate García, "El Aquiles" y "La Rana", así como con la red criminal liderada por Franklin Ernesto Huezo Hernández, "El Ranchero", designada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Las investigaciones de las mesas de seguridad locales señalan a "El 500" como un generador de violencia responsable del narcomenudeo y disputas territoriales contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Tijuana, Rosarito y Tecate, además de estar relacionado con indagatorias por más de 30 homicidios.

Esta es la segunda ocasión en que las fuerzas de seguridad aprehenden a Torales Castillo. En marzo de 2023, agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) lo capturaron por homicidio calificado en grado de tentativa tras el ataque armado contra el agente de la Agencia Estatal de Investigación, José Alberto Enríquez Martínez, perpetrado en la colonia Pórticos de Santa Fe, en Tijuana.

Tras recuperar su libertad en circunstancias no precisadas por las autoridades ministeriales, el procesado retomó las operaciones delictivas en la entidad.

El detenido y las evidencias quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), donde enfrentará los cargos por portación de arma de fuego y delitos contra la salud, además de las indagatorias del fuero común por homicidio.