Guadalajara, México.- La rehabilitación de tres edificios históricos del Centro de Guadalajara, afectados durante la marcha del 18 de octubre para protestar por la mala calidad del agua, requerirá una inversión estimada de 20.6 millones de pesos.
El Palacio de Gobierno concentra la mayor parte de los daños, con pintas sobre la cantera, vidrios rotos y la destrucción de puertas y vitrales; también resultaron afectados el Congreso de Jalisco y la Catedral Metropolitana.
A través de un comunicado de prensa, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que supervisará los trabajos de restauración de los tres inmuebles del siglo 18, protegidos por la legislación federal en materia de patrimonio histórico. Las intervenciones comenzarán una vez que la aseguradora concluya el peritaje correspondiente.
En este proceso, todavía está por definirse qué montos cubrirán las autoridades y cuáles corresponderán a las aseguradoras. La delegada del INAH en Jalisco, Alicia García Vázquez, explicó que en Palacio de Gobierno confluyen una póliza de seguro estatal y otra federal: "Ya se envió la documentación, la aseguradora tiene que enviar a sus ajustadores para ver si es procedente y acordar montos", señaló la funcionaria.
"En el caso de la Catedral hay solo un seguro de orden federal y en el Congreso (del Estado, también) lo estamos revisando", añadió García Vázquez.
De acuerdo con Wendy Silva Beltrán, restauradora y perito del Centro INAH Jalisco, el Palacio de Gobierno presenta 580.67 metros cuadrados de grafiti sobre la cantera amarilla, 51 vidrios rotos y daños en 58 bienes muebles asociados al edificio. Entre las afectaciones se encuentran tres puertas de madera y dos vitrales históricos con motivos patrios, destruidos durante la movilización.
La especialista explicó que se propone fabricar una réplica exacta de las tres puertas, con madera de cedro y hierro forjado, además de reproducir sus tallas y ornamentos, así como los vitrales afectados. La reparación de este inmueble se estima en 17 millones de pesos.
Para retirar las pintas se aplicará un procedimiento de limpieza que busca conservar las características originales de la piedra. Primero se utilizará un solvente para reblandecer la pintura; después se retirará con fibras naturales, como cepillos de ixtle, estropajos o esponjas, y finalmente se lavará con agua y jabón neutro.
La restauradora advirtió que la cantera representa uno de los principales retos, porque no cuenta "con una capa de sacrificio que la proteja".
Además, algunas zonas perdieron fragmentos de piedra. Como el banco de tolva volcánica de la Barranca de Huentitán, de donde procedía el material original, dejó de operar a finales del Siglo 20, se buscará una piedra similar para restituir las piezas faltantes.
En el Congreso del Estado, cuyo portón principal fue calcinado, se propone colocar una réplica y limpiar el hollín de la cantera aledaña, con un presupuesto de 1.8 millones de pesos. La Catedral registra 134.19 metros cuadrados de grafiti en sus muros sur, este y oeste y su restauración también se calcula en 1.8 millones.
Silva Beltrán planteó que, una vez rehabilitados, los edificios reciban una capa de protección que ayude a preservar sus materiales y reduzca los costos de mantenimiento y futuras intervenciones.