Una supuesta oferta de trabajo como estilista en la sierra de Durango fue el origen del encuentro en 2010 entre Lucero Guadalupe Sánchez López y Joaquín "El Chapo" Guzmán, una etapa que la ex legisladora panista, asegura, desearía borrar.

Tras permanecer fuera del foco público tras su participación como testigo protegido en Estados Unidos, la mujer conocida como "La Chapodiputada" apareció en una entrevista televisiva y confesó su total arrepentimiento por haber iniciado esa relación con el líder criminal sinaloense.

La ex funcionaria de Sinaloa relató que si tuviera en sus manos la posibilidad de modificar el pasado, tomaría una decisión radical para evitar el destino que la llevó a prisión.

"Si yo pudiera cambiar el destino desde luego que no viajaría al Carrizo La Petaca (Durango). No para nada", contestó en entrevista con Grupo Fórmula.

"Marcó mucho mi vida como persona como profesional pero sobre todo emocionalmente Y entonces escribir este libro también es una parte de cerrar un ciclo de esa relación", indicó con respecto a su libro "La Chapo Diputada. Mi historia con el señor de la montaña" presentado en 2024 en México, pero apenas lanzado en Estados Unidos.

Sánchez López detalló que tenía 20 años cuando un empleado del Cártel de Sinaloa la trasladó a la comunidad de El Carrizo de la Petaca, en el Triángulo Dorado, bajo la promesa de una oportunidad laboral.

Tras pasar cuatro días de espera en un rancho, un grupo de 50 hombres armados acudió para solicitar sus servicios de corte de cabello, escenario donde se presentó por primera vez el capo, dando inicio a una dinámica que describió como sometimiento físico y psicológico, y una relación sentimental que se extendió por casi nueve años.

El distanciamiento definitivo ocurrió cuando la entonces legisladora descubrió que el narcotraficante había instalado micrófonos y cámaras ocultas en su automóvil.

Al acudir a reclamarle con un arma que el propio Guzmán le proporcionó para su defensa, ambos sostuvieron un forcejeo en el que se detonó un proyectil que hirió al capo en la oreja, lo que desencadenó una severa agresión física contra ella.

Sánchez López logró escapar de la vivienda con ayuda de un colaborador de "El Chapo", quien intervino tras escuchar la detonación, permitiéndole refugiarse temporalmente con su familia.

No obstante, la cercanía con el capo persistió al punto de acompañarlo en febrero de 2014 durante su huida a través de un túnel de drenaje en Culiacán, el cual conectaba con el río Conagua y desembocaba cerca del Congreso de Sinaloa.

La ex legisladora también abordó el escándalo mediático derivado de su visita a Guzmán Loera en el penal del Altiplano, donde ingresó utilizando una credencial de elector y un acta de nacimiento apócrifas.

Sostuvo que dicha visita fue una estrategia orquestada por el equipo del narcotraficante para desviar la atención de los medios de comunicación mientras se consolidaban los preparativos de la fuga del penal federal.

Finalmente, respecto a las misivas que presuntamente el capo ha enviado desde su reclusión en territorio estadounidense al Juez Brian Cogan para solicitar su repatriación a México, Sánchez López rechazó la autenticidad de los documentos.

La sinaloense aseguró conocer detalladamente la caligrafía en cursiva de Guzmán Loera debido a las múltiples cartas que conserva de él, por lo que atribuyó la autoría de dichos textos a su cuerpo de abogados defensores.