La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) reportó la captura de Macario García Merino, identificado como dirigente del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI), acusado de violencia y desplazamientos en distintas comunidades.
"Los trabajos de investigación y cruce de información criminal permitieron detectar que la persona contaba con una orden de aprehensión vigente relacionada con un homicidio cometido el 15 de octubre de 2008 en el paraje Mina del Metal, en la agencia Ojo de Agua, municipio de San Juan Copala. En ese hecho, una persona falleció tras recibir disparos de arma de fuego. La orden fue librada por el Juzgado de Control del Circuito Judicial de Valles Centrales", indicó la Fiscalía.
Tras su captura, el fin de semana, el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) aseguró que el detenido encabezó una estructura responsable de asesinatos, desapariciones y ataques contra pobladores que se negaban a alinearse con su grupo.
"Es el culpable de la violencia que hay en la zona", afirmó este martes Emelia Ortiz, dirigente del MULT, quien acusó que durante años García Merino actuó con respaldo político y sin consecuencias judiciales.
Según Ortiz, desde 2006, el MULTI y grupos aliados instalaron retenes, tomaron control de comunidades y desplazaron a familias enteras en San Juan Copala, Agua Fría, Yosoyuxi y otras localidades de la región Triqui.
La activista sostuvo que existen decenas de carpetas de investigación relacionadas con emboscadas, homicidios y desapariciones atribuidas al grupo encabezado por Macario García.
"De 2006 a la fecha tenemos 107 compañeros asesinados, cientos de heridos y ataques armados en distintas comunidades", aseguró Ortiz.
La mujer, cuyas hermanas Adriana y Virginia Ortiz García fueron asesinadas en 2024, también acusó presuntos vínculos entre el grupo y actores políticos locales, lo que, dijo, permitió que operara durante años sin ser detenido.
El MULT difundió además un comunicado en el que respaldó la detención y solicitó justicia a las víctimas.
La zona Triqui arrastra desde hace décadas conflictos armados, disputas políticas y pugnas entre organizaciones sociales que han dejado asesinatos, desplazamientos forzados y denuncias constantes de violaciones a derechos humanos.
En contraste, el MULTI defendió a su dirigente y sostuvo que la detención fue arbitraria, sin orden judicial, y que Macario era representante de familias desplazadas con medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).