El derrame de hidrocarburo se extiende en el Golfo de México y aunque va para un mes, el Gobierno federal se sigue lavando las manos ante el desastre ecológico.
Hasta ayer, ni siquiera había identificado el nombre del supuesto barco "privado" o de la compañía que, según la versión oficial, fue responsable del derrame.
En cambio, sostiene la versión de que no se trató de un derrame desde buques o instalaciones de Pemex.
El 12 de marzo, la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, afirmó que el origen del derrame fue "un barco privado" y remachó que era de una petrolera con contratos heredados del sexenio de Enrique Peña, pero tampoco dio el nombre.
En tanto, el crudo y el chapopote han llegado a más de 600 kilómetros de playas de Tabasco y Veracruz.
Alicia Bárcena, Secretaria del Medio Ambiente, también exhibió que tiene datos incompletos y lanzó que la hipótesis se centra en una posible descarga en una zona de fondeo entre el Complejo Petroquímico de Pajaritos en Veracruz y la refinería Olmeca en Dos Bocas en Tabasco, donde hay buques en espera o con maniobras de carga.
Por lo pronto, dio datos sobre el alcance del daño.
"Se han logrado recolectar 91 toneladas de residuos de hidrocarburos que estaban impregnados en las playas de Veracruz y de Tabasco.
La limpieza ya ha avanzado un 85 por ciento", precisó la Secretaria.
En el Golfo de México, frente a las costas de Tabasco y Veracruz, existe un tráfico constante de buques tanque dedicados al transporte de hidrocarburos, con rutas activas en zonas como Dos Bocas, Pajaritos, Coatzacoalcos e incluso Altamira.
Registros de monitoreo marítimo ubican en la zona a embarcaciones como Aslaf, con registro de salida el 1 de febrero; Gulf Huwaylat, del 17 de febrero; Yasa Swan, del 19 de febrero; Rio Apure, del 20 de febrero; y Yellow Stars, del 21 de febrero.
A estos se suman otros como Blue Sky, Sealoyalty, Wisdom Venture, Tampico y Cobalt Sun, con actividad en la segunda quincena de febrero, todos ubicados en el Golfo de México en los registros más recientes disponibles.
Se trata de una ruta estratégica de abastecimiento energético, donde convergen buques de carga, fondeo y transferencia vinculados a la industria petrolera nacional y a la importación de combustibles.
En paralelo a ese flujo marítimo, se ha registrado la presencia de hidrocarburo en costas de Tabasco y al menos ocho municipios de Veracruz, con riesgo de desplazarse hacia Tamaulipas, impulsadas por corrientes marinas del Golfo.
Sin embargo, fuentes de Marina Mercante señalaron que la hipótesis del buque no es la única y apuntaron a la refinería de Dos Bocas, donde el 17 de marzo un incendio en aguas aceitosas dejó cinco personas muertas en las inmediaciones de la instalación petrolera.
"Pueden decir que son barcos, pero no hay un informe de Dos Bocas, de todo el desastre ambiental de Dos Bocas", dijo a REFORMA un Capitán y mando de la Marina.