Washington DC, Estados Unidos.- Aviones de guerra y helicópteros de ataque estadounidenses están intensificando los ataques contra drones y buques de guerra iraníes en un esfuerzo militar cada vez mayor para despejar el Estrecho de Ormuz, la vía marítima estratégica que Irán ha cerrado de facto a la mayor parte del transporte marítimo occidental, dijeron funcionarios de Estados Unidos.
El General Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, dijo ayer que los aviones A-10 Warthog de la Fuerza Aérea, que volaban a baja altura, estaban "cazando y destruyendo embarcaciones de ataque rápido" operadas por la Guardia Revolucionaria de Irán en las rutas marítimas en disputa.
Los A-10 fueron desarrollados para proporcionar apoyo aéreo cercano a las tropas terrestres estadounidenses, pero han sido redirigidos para atacar buques en el mar, agregó Caine.
Asimismo, dijo que algunos aliados regionales, que no identificó, estaban usando helicópteros de ataque "Apache" para "enfrentarse a los drones de ataque unidireccionales", una de las armas más potentes que Irán ha utilizado para atacar a los países árabes vecinos y sus instalaciones energéticas en todo el Golfo Pérsico.
Los comandantes estadounidenses se apresuran a acelerar los planes para frustrar la capacidad de Irán de utilizar una combinación letal de minas, misiles y drones armados -o la amenaza de utilizarlos- para bloquear la mayor parte del tráfico marítimo que transita por el Estrecho, lo que provoca un aumento vertiginoso de los precios del petróleo y sacude la economía mundial.
Los intensos ataques sobre las rutas marítimas del Estrecho son sólo el último intento de Estados Unidos por reabrir la vía fluvial, que tiene unos 34 kilómetros de ancho en su punto más angosto. A inicios de semana, el Comando Central del Ejército informó que cazabombarderos habían lanzado varias bombas perforantes de 2.268 kilogramos sobre silos de misiles subterráneos cerca del Estrecho.
Alrededor de 2 mil 200 marines y tres buques de guerra, armados con helicópteros y drones, se dirigen hacia la región del Golfo Pérsico, donde podrían ser utilizados para ayudar a despejar el Estrecho o tomar la Isla Kharg, el centro petrolero de Irán en la parte norte del Golfo.