Cd. de México.- La presencia del campamento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) generó la pérdida de ingresos a negocios y empleados del Centro Histórico.

En el Café La Blanca, ubicada en 5 de Mayo, en donde se instaló la Sección 22, de las 40 mesas apenas se ocupaban entre 3 y 5.

"Estamos acostumbrados a las protestas, pero esta fue la peor, porque no sólo era el plantón sino los muros que puso la Policía en muchas calles para que no se extendieran, no había cómo entrar", explicó Josefina Vargas.

Durante las tres semanas del plantón, también las visitas al restaurante clásico del Café de Tacuba disminuyeron más de la mitad y el segundo piso lucía vacío.

"Estamos muy contentos de que se haya terminado, desde el primer día volvieron los clientes", comentó el encargado Alfredo Olvera.

Los meseros dejaron de recibir las propinas que representan por lo menos 30 por ciento de sus ingresos.

"Todos siguieron trabajando, nadie se fue, la empresa absorbió el pago de salarios".
En el Hotel Gillow, en Isabel la Católica, suelen tener 70 por ciento de ocupación, pero durante la estancia de la CNTE las reservaciones descendieron al 50 por ciento. "Tuvimos cancelaciones y turistas llegaban arrastrando su equipaje", apuntó Manuel Rojano.