La Auditoría Superior de la Federación (ASF) defendió la decisión de eliminar las auditorías focalizadas en proyectos, programas y obras específicos y en su lugar hacer revisiones globales sobre la actividad de cada ente revisado, argumentando que con ello se ampliará sustantivamente la cobertura de la revisión y se reducirán trámites administrativos redundantes.
En un comunicado, argumentó que el nuevo modelo de fiscalización integral representa una "evolución metodológica", ya que será un proceso técnico, planificado y robusto que permitirá integrar en un solo ejercicio de revisión el cumplimiento legal de la totalidad del gasto público, la gestión financiera y el desempeño de los proyectos y programas de cada ente revisado.
La ASF afirmó que este nuevo enfoque, lejos de simplificar la fiscalización, la profundiza, al articular en una arquitectura coherente lo que antes se examinaba de forma fragmentada y aislada.
"El nuevo modelo amplía sustantivamente la cobertura de revisión. Anteriormente, una dependencia podría ser objeto de la revisión de solo algunas obras en particular; con el esquema integral se revisarán todas las obras, programas o proyectos de esa dependencia, es decir, la revisión de la totalidad del gasto de manera consolidada", reiteró.
REFORMA publicó este domingo que el nuevo Auditor Superior de la Federación (ASF), Aureliano Hernández Palacios Cardiel, decidió eliminar las auditorías focalizadas en proyectos, programas y obras específicos, y ahora se dedicará a revisiones de las dependencias.
Detalló que con este nuevo enfoque el número de auditorías por ente no equivale al alcance de la revisión.
Como ejemplo, indicó que en el caso de Pemex se contemplaban 33 auditorías sobre temas específicos, lo que implicaba revisar únicamente 33 muestras acotadas de su operación.
La auditoría integral, agrega, no se limita a esos temas, sino que se revisará la totalidad de los ingresos, gasto, contratos, inversiones y el desempeño de la empresa y sus filiales.
Abundó que, al hacerlo de esa manera, se reducen trámites administrativos redundantes y se incrementa de forma sustantiva el alcance de la fiscalización.
"El propósito de este cambio es claro: en lugar de auditar una muestra acotada de proyectos, se auditará la integralidad del gasto y la operación de cada ente público", insistió.
La ASF afirmó que "se revisará a todos y se revisará todo".
"La Auditoría Superior de la Federación reitera su compromiso con la vigilancia rigurosa del gasto público, con la rendición de cuentas y con el combate a la corrupción. Y reafirma que este nuevo modelo fortalece la fiscalización el gasto público en el país", finalizó.