Cd. de México.- Trabajadores telefonistas e integrantes de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) protestan esta mañana afuera de la sede del Senado, a unas horas de que se dictamine la reforma de la jornada laboral de 40 horas.

Los sindicalistas exigen que el dictamen considere un escenario de dos días de descanso por cinco de trabajo.

Adentro, una veintena de senadores desayuna en privado con el Secretario del Trabajo, Marat Baruch.

Uno de los asistentes corroboró que el dictamen no será modificado.

Apenas se retire el Secretario, comisiones unidas de la Cámara alta sesionarán para aprobar o rechazar el dictamen.