Desde el registro del huracán Álex en 2010, no se ha presentado otro fenómeno de magnitud similar. A partir de ese año y hasta 2026, las dos Presas Internacionales ubicadas en la frontera de Tamaulipas -de las que se pretende entregar anualmente a Estados Unidos un volumen de 431 millones de metros cúbicos de agua- han experimentado una caída sostenida en su almacenamiento, que hoy ronda una reducción acumulada cercana al 95 por ciento tras década y media.
Los embalses fronterizos que abastecen al desértico Distrito de Riego 025, las presas internacionales Falcón y La Amistad, apenas cuentan con el 4.1 por ciento de su capacidad del lado mexicano, mientras que en la parte correspondiente a Estados Unidos el nivel alcanza el 27 por ciento, de acuerdo con el más reciente reporte de febrero de 2026 de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA).
Ante esta severa crisis hídrica, autoridades y agricultores de la región coinciden en que únicamente un nuevo huracán de la magnitud de Álex podría permitir la recuperación de los niveles de almacenamiento y, con ello, colocar a México en condiciones reales de cumplir con el acuerdo anunciado esta semana.
Según dicho pacto, la Presidenta Claudia Sheinbaum reconoció el compromiso de entregar a Texas un volumen mínimo anual de 431.5 millones de metros cúbicos de agua de la cuenca del Río Bravo, donde se localizan las presas Falcón y La Amistad, durante el actual ciclo quinquenal 2025-2030.
En los periodos 2009 y 2010-2011, ambas presas del lado mexicano -incluidas en el Tratado Bilateral de 1944- alcanzaron su máximo histórico, con niveles de almacenamiento del 100 por ciento.
Sin embargo, a partir de 2011 comenzó un pronunciado descenso: del llenado total cayeron al 95 por ciento y, en 2012, al 65 por ciento.
De acuerdo con gráficas de la CILA, entre 2012 y 2013 el almacenamiento se desplomó hasta cerca del 5 por ciento.
Posteriormente, entre 2020 y 2021, las presas enfrentaron una de sus peores crisis, al descender por debajo del 4 por ciento.
Aunque en 2023 se registró un repunte que las llevó hasta el 35 por ciento, para 2026 el nivel volvió a caer drásticamente hasta apenas el 4 por ciento.
Desde los años 2002 y 2003 no se registraba una caída tan severa como la actual, cuando el almacenamiento descendió por debajo del 10 por ciento.
El desplome histórico registrado en febrero de 2026 representa la mayor amenaza en décadas para el sector agropecuario de Tamaulipas.
Como consecuencia, cerca de 190 mil hectáreas del Distrito de Riego 025 -uno de los más extensos del País y el de mayor superficie en la entidad- quedarán sin sembrarse.
Esta emergencia hídrica se agrava por el déficit superior a los mil millones de metros cúbicos que enfrenta la cuenca del Río Bravo, en un contexto en el que México debe cumplir con su más reciente compromiso de entrega de agua a Estados Unidos, dado a conocer de manera oficial en fechas recientes.