Morena y sus aliados en el Congreso de Campeche viven una fractura interna luego de que la mayoría perdió la presidencia de la Mesa Directiva, tras cuatro años y medio al frente.

Este fin de semana, la fracción guinda cedió el liderazgo a la segunda fuerza política, Movimiento Ciudadano (MC), bajo el mando de Alfredo Arce, con el apoyo de cinco morenistas, un petista y un pevemista.

El líder estatal del partido, Erick Reyes, atribuyó el fracaso a la operación del líder de la bancada, Antonio Jiménez, quien, dijo, ha actuado junto a un grupo mayoritario morenista como el "Che Guevara Campechano".

"Todo esto ha sido provocado por Antonio Jiménez. Lo lamento mucho porque es nuestro Movimiento, pero también tengo un mensaje para él y para los demás diputados, que lamentablemente se fraccionaron y decidieron hacerlas de Che Guevara campechano: se han equivocado porque decidieron enfrentarse a la Gobernadora Layda Sansores, líder de la 4T en este estado y líder nacional en el País", dijo a la prensa.

Bajo ese marco, se reportó extraoficialmente que Jiménez se atrincheró junto a sus compañeros disidentes -cuyos nombres no han sido difundidos públicamente- en el recinto legislativo para evitar su detención, ante una presunta persecución policiaca que, acusan, se orquesta desde el Palacio de Gobierno campechano.

Durante la elección de la nueva Mesa Directiva, los morenistas Enrique Ucán, Sofía Rivera, Jorge Pérez, Maricela Flores y Margarita Roca, decidieron apoyar al emecista; a ellos, se sumaron la petista Abigail Gutiérrez y el pevemista Andrés Fernández.

Los morenistas señalados como detractores fueron Alejandra Zavala, Antonio Puch, América García, Gaspar de Jesús, Ismael López, Antonio Jiménez, Aracely Mas Tun y Omar Talango; además de la pevemista María del Carmen Ávalos.

En abstención, votaron los morenistas Dalila del Carmen Mata, Elías Noé Baeza y Francisca Zárate.

Ante ello, ayer, durante los pronunciamientos generales, Jiménez utilizó su espacio en Tribuna para desear un periodo de sesiones con altura política frente a tiempos que requieren "mucho, mucho, mucho carácter para resistir las presiones".

Jiménez aseguró que la dignidad no está sobre la mesa de negociaciones, puesto que la transformación -bandera sobre la que se ha envuelto el oficialismo- se construye con trabajo y no con imposiciones o persecuciones.

"Resistir no es confrontar, resistir no es traicionar, resistir es legislar con el pueblo en el corazón, en la conciencia tranquila y hoy tenemos la oportunidad compañeras y compañeros, quizá es repetible, de demostrar que la dignidad también gobierna, que la política puede ser decente y que la transformación se construye con mucho amor y trabajo y no con imposiciones y persecuciones", lanzó.

Posteriormente, patrullas y vehículos oficiales de la Policía Ministerial rodearon el Palacio Legislativo, que a decir de la Fiscalía estatal, se trató de "rondines de rutina".

Esta mañana, el aún líder guinda publicó una fotografía en redes sociales donde aparece con cuatro de sus compañeros al interior del Congreso local.

Se trata de Omar Alberto Talango, Ismael López Garcés, Gaspar de Jesús Nah y una mujer.

En tanto, el líder estatal del partido, recriminó su posición a Antonio Jiménez, pues dijo, llegó a ella por la vía plurinominal luego de que Andrés Manuel López Obrador ganara las elecciones de 2018.

"Toño era de la familia. Toño creció a través del Movimiento. A veces creemos que somos solitos y no no somos solitos. Somos un movimiento y el arrastre en el 2018, de Andrés Manuel López Obrador, ayudó a muchos compañeros y compañeras, a llegar en donde están(...) el amigo se hizo pluri y estas determinaciones hasta el 24 son determinaciones de agradecimiento, de responder a un trabajo de los compañeros que se la han rifado en la 4T, ese fue Toño y varios más", reprochó.