Al término de su visita oficial a México, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Volker Türk, indicó que el tema de las desapariciones recurrente en las reuniones que sostuvo con funcionarios, incluidas la Presidenta Claudia Sheinbaum, la Secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy.

En rueda de prensa, en el Centro Cultural España, señaló que hizo una "súplica" a los funcionarios y la sociedad mexicana en su conjunto a abordar las desapariciones como un tema central que debe ser resuelto, pero no polarizado y no politizado.

"La polarización no le ofrece justicia a las víctimas", advirtió.

Se necesita, enfatizó, encontrar soluciones a partir de consensos.

Türk se dijo alentado por lo que escuchó por parte del Gobierno y refrendó la disposición de ONU-DH a ofrecer el apoyo que se requiera para erradicar la crisis de las desapariciones.

En su declaración final, leída en español, el abogado austriaco subrayó que las desapariciones siguen siendo uno de los desafíos más graves y dolorosos en materia de derechos humanos en México.

"Las desapariciones provocan un sufrimiento inimaginable y prolongado para las familias. Erosionan profundamente la confianza entre la población y el Estado, responsable de prevenir, investigar, juzgar y condenar a los responsables.

"Saludo profundamente el valor y la tenacidad de las familias de personas desaparecidas y los colectivos que las conforman, especialmente los liderados por mujeres, porque no solo desempeñan labores esenciales de búsqueda y documentación, sino que lideran los esfuerzos por promover visibilidad, rendición de cuentas y respuestas institucionales", apuntó.

México, destacó, cuenta con un marco jurídico e institucional de gran potencial en materia de desaparición forzada, que constituye incluso una referencia a nivel internacional y fue elaborada con la participación de las víctimas.

Sin embargo, enfatizó, es fundamental que el Estado siga reforzando los mecanismos de búsqueda, los procesos de identificación forense, las medidas de protección y las capacidades de investigación para hacer frente a esta crisis.

"He constatado un consenso social que el tema de las desapariciones es una tragedia contra la que hay que luchar. Necesitamos un compromiso nacional que vaya más allá de posiciones políticas, o de un mandato de un gobierno, para que pueda darse un proceso de verdad, de reconocimiento del dolor y la labor de las personas buscadoras, de transparencia y de compromiso férreo del Estado", insistió.
"Hago un llamado para que este esfuerzo no se politice, no se polarice y que ponga en el centro a las víctimas".