Chihuahua, Chih.- Después de cinco años al frente del DIF municipal de Chihuahua, Karina Aideé Olivas Maldonado se prepara para presentar hoy su último informe de resultados, pero lejos de hablar de una despedida, plantea el cierre de esta etapa como el comienzo de algo más amplio.
La primera dama cierra su etapa con más de 900 mil desayunos escolares y 38 mil 600 chamarras entregadas, además de nuevos proyectos sociales
La primera dama del Municipio habló de las familias, niños, adolescentes y de adultos mayores, así como de personas que llegan desde la Sierra, de quienes sobreviven trabajando en los cruceros y de aquellos que encontraron en un Centro de Desarrollo Familiar un espacio para recibir atención.
Y entre las cifras de cinco años de trabajo, hay una frase que parece resumir lo que viene: “Esto no se queda aquí, tenemos que llevar todos los programas a todo el estado”.
Aunque no confirmó abiertamente cuál será su siguiente responsabilidad, dejó claro que pretende continuar con este modelo de atención y que los programas desarrollados desde el DIF municipal deben replicarse en otros puntos de Chihuahua.
“Esto no se acaba, tenemos que replicar en todo el estado, principalmente hacia los más pequeños”, expresó.
El informe concentra buena parte de sus resultados en un concepto que consideró fundamental: cuidar con amor.
Durante este periodo, explicó que la atención no se limitó a las instalaciones del DIF, sino que llegó hasta colonias, comunidades rurales y asentamientos rarámuri.
Entre los resultados destaca la entrega de cinco mil 600 cenas navideñas en colonias y hospitales, así como apoyos alimentarios para siete mil 265 personas adultas mayores.
Tan sólo durante 2026 fueron llevados 11 mil 969 apoyos alimentarios a dos mil 650 familias, mientras que a lo largo del periodo distribuyeron más de 900 mil desayunos escolares para beneficiar a más de 11 mil 700 estudiantes.
“Gracias por confiar en el DIF, muchísimas gracias por todo; gracias a los que colaboraron de alguna manera, asociaciones y ciudadanía en general”, expresó.
Para Olivas, detrás de cada una de esas cifras existe una historia.
“No podemos ver solamente un número. Cada persona, cada familia es una situación donde definitivamente hay una necesidad”, comentó.
La niñez al centro
Uno de los programas que más destaca en su último informe es La Calle No Es Su Lugar, mediante el cual fueron atendidas dos mil 374 personas entre 2025 y 2026.
Explicó que el objetivo no ha sido únicamente retirar a niños de los cruceros, sino conocer qué existe detrás de cada caso y acompañar a sus familias.
Recordó que enfrentan enfermedades, falta de ingresos o circunstancias que las obligan a salir a la calle para obtener dinero mediante la venta de productos o solicitando apoyo.
Ante ello, el DIF ha generado alternativas, incluso cubriendo los gastos de guardería para que las niñas y niños puedan permanecer en espacios seguros mientras sus padres trabajan.
“Lo que tratamos básicamente es proteger la integridad de las niñas y niños”, explicó.
La estrategia también ha requerido coordinación con el DIF estatal y la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.
“Estamos al alcance de una llamada para poder hacer esa intervención en conjunto y que las cosas sean lo más favorable para la niña o el niño”, señaló.
La experiencia, agregó, también permitió atender a familias migrantes que llegaron temporalmente a Chihuahua y a personas desplazadas de comunidades de la Sierra que terminaron trabajando en los cruceros.
“Debemos estar un paso adelante del o que pueda suceder ”, dijo.
La infraestructura social también forma parte de los resultados que Olivas dejará encaminados, ya que actualmente cuentan con 37 Centros Comunitarios y 12 Cedefam, además de espacios de atención especializada como los Centros STEM.
Para el próximo año contemplan dos nuevos Centros de Desarrollo Familiar, con la intención de cerrar la administración con 14.
Olivas recordó que uno de los objetivos es llevar servicios integrales a zonas donde las familias tienen mayores necesidades.
Puso como ejemplo el Cedefam de Punta Oriente y adelantó que existe el interés de ampliar este tipo de atención, incluyendo áreas de rehabilitación.
“Hay muchas personas, por ejemplo, un padre de la Sierra que venía a conocer el Cedefam de Punta Oriente. Me encantaría esto que vamos a llevar, esta área de rehabilitación; es un esquema integral donde vamos a poder ayudar a muchas familias”, comentó.
En educación y prevención, los resultados también son amplios; 15 mil 844 estudiantes participaron en Conecta Contigo, mientras que más de ocho mil 600 personas participaron en pláticas de prevención.
Además, fueron entregados más de mil 500 paquetes escolares mediante Reto Útil.
La estrategia de apoyo incluyó también mil 450 familias beneficiadas mediante Estancias Infantiles y Centros de Bienestar Infantil.
En materia de atención a mujeres, más de 120 fueron acompañadas durante el embarazo y posparto mediante +Vida.
Y en una de las acciones que más volumen alcanzó, 38 mil 600 chamarras fueron entregadas mediante Abrigos que Abrazan.
“Por las familias comenzamos, por ellas vamos a seguir”, resumió como parte del mensaje del informe.
También, anunció el nuevo Centro STEM Sur, que representa una inversión de 6 millones 17 mil 929 pesos y beneficiará a 150 niños y jóvenes; adelantó que está en puerta otro centro en la colonia Madera 65, como parte de una estrategia para acercar a niñas, niños y jóvenes espacios de aprendizaje y nuevas oportunidades.
El Centro de Asistencia Social también aparece entre los proyectos relevantes, con una inversión de 32.4 millones de pesos. “El DIF siempre le cambia la vida a quienes estamos aquí”.
Pero entre los proyectos que quedarán pendientes de inaugurar durante su gestión está uno de los que Karina Olivas considera más importantes: la nueva Casa Hogar para niñas, niños y adolescentes, actualmente en construcción al sur de la ciudad, en las inmediaciones del Cerro Coronel.
La obra comenzó con una inversión superior a 34.2 millones de pesos, sobre un terreno de más de cuatro hectáreas.
El proyecto contempla aulas, cocina, comedor, espacios administrativos, áreas de convivencia y dormitorios, además de zonas verdes y de esparcimiento. Su capacidad fue planteada para atender inicialmente a 140 menores, con posibilidad de llegar hasta 288 una vez concluidas sus dos etapas.
La construcción es por fases debido a la magnitud de la obra.
La primera etapa concentra áreas fundamentales para comenzar a operar, entre ellas la cocina, consultorio médico, espacios comunes y aulas donde las niñas y niños podrán continuar con sus estudios; sin embargo, los dormitorios corresponden principalmente a la segunda etapa, por lo que el inmueble todavía no puede recibir a los menores.
Ese es precisamente uno de los pendientes que Olivas dejará a la siguiente administración.
“Vamos muy avanzados. La primera etapa quedó muy bien y ya estamos trabajando en la segunda. Es una construcción bastante amplia y costosa, por eso decidimos desarrollarla por etapas”, explicó.
Reconoció que ella no alcanzará a inaugurar la Casa Hogar durante su gestión, pero aseguró que el proyecto debe concluirse el próximo año.
“El próximo año sí o sí debemos tenerla lista para su apertura”, afirmó.
La ubicación exacta permanece bajo reserva por motivos de seguridad, aunque dijo qu es en la zona sur, cerca del Cerro Coronel.
El proyecto surgió de una alianza entre el Gobierno municipal y organismos de la iniciativa privada y social; entre los participantes aparecen la Fundación del Empresariado Chihuahuense (Fechac), la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Grupo Cementos de Chihuahua (GCC_ y la asociación Mujer con Valor.
Además, la CMIC realizó una aportación de tres millones 611 mil 857 pesos para la construcción.
Más que una obra de infraestructura, la plantea como parte de la red de protección para menores bajo tutela del DIF estatal y que requieren un espacio seguro, atención médica, educativa y acompañamiento integral.
Al llegar al final de su etapa, habló menos de los cargos y más de las personas que conoció durante estos cinco años.
También agradeció al personal que hizo posible los programas, a las asociaciones, a la ciudadanía y particularmente a las familias que confiaron en el organismo.
“Muchas gracias a todos, me ha encantado formar parte del DIF municipal”.
Aunque no dijo cuál será el siguiente capítulo, dejó en claro hacia dónde quiere mirar: replicar las estrategias que funcionaron en Chihuahua capital, fortalecer las alianzas institucionales y poner nuevamente a las familias, pero sobre todo a las niñas y niños, en el centro.
Porque para Karina Olivas, el cierre de cinco años en el DIF no representa únicamente un informe de resultados. Representa, en sus propias palabras, una huella que debe continuar. “Por las familias comenzamos, por ellas vamos a seguir”.