Chihuahua.- “Un episodio psicótico inducido por sustancias no es una conducta voluntaria ni significa que la persona ya tenga una enfermedad mental permanente”, explicó José Luis Iberri, director de la asociación civil Tratamiento Avanzado de Adicciones (TAVAD), ante el reciente caso de Luis Fernando E.I., quien fue acusado de homicidio culposo y lesiones cometido en contra de un hombre de 64 años.
Un episodio psicótico es un estado en el que la persona pierde de manera temporal o más prolongada la capacidad de interpretar la realidad de forma adecuada. Puede presentar alucinaciones, escuchar o ver cosas que otras personas no perciben, ideas delirantes, desconfianza, paranoia, pensamiento desorganizado y agitación”, detalló.
-¿Qué es la psicosis inducida?-, esta ocurre cuando ese estado está relacionado directamente con el consumo, la intoxicación o la abstinencia de alguna sustancia. No implica que la persona quisiera hacerse daño; puede desencadenarse por la combinación de drogas, dosis elevadas, falta de sueño o por susceptibilidad individual.
“Las sustancias más asociadas son los estimulantes como la metanfetamina —cristal—, anfetaminas y cocaína, alucinógenos, cannabis con alta concentración de THC y el alcohol, tanto en intoxicación como en abstinencia.“
José Luis explicó que en el caso del cristal aparece la psicosis por estimulantes; es decir, que la persona siente que es perseguida, piensa que alguien quiere hacerle daño, escucha voces, interpreta conversaciones normales como amenazantes y puede reaccionar violentamente porque desde su perspectiva responde a una amenaza real.
“No todas las personas que presentan psicosis tras consumir tienen esquizofrenia. La diferencia es la relación temporal y clínica clara con el consumo, en muchos casos los síntomas desaparecen al suspender la sustancia, con atención médica, sueño y control de la intoxicación. Sin embargo, en personas con vulnerabilidad previa, puede desencadenar un trastorno psicótico formal, es una urgencia médica”.
El especialista externó que si la persona está extremadamente agitada, desorientada, con alucinaciones intensas, amenazando con hacerse daño o con pérdida de conciencia, es una urgencia y debe llevarse a emergencias.
“No es recomendable discutir con la persona o tratar de demostrarle que sus alucinaciones son falsas. No ayuda contradecirla porque aumenta la desconfianza. Hay que buscar atención médica y no intentar contrarrestar una droga con otra”, advirtió.
El tratamiento requiere vigilancia médica, hidratación y control de la intoxicación y abstinencia, y después investigar qué sustancia consumió, si hubo combinación y cuánto tiempo llevaba consumiendo para prevenir nuevos episodios.
“Un episodio psicótico inducido por sustancias no se puede minimizar diciendo simplemente que se le pasó la dosis. Es una alteración real del funcionamiento cerebral que puede tener consecuencias graves, pero tampoco hay que etiquetar automáticamente a la persona como esquizofrénica. Lo importante no es juzgar, sino actuar y protegerla”, concluyó.