Chihuahua, Chih.- Representantes de la iniciativa privada de Chihuahua separaron las protestas de los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de las gestiones para construir el nuevo hospital y la Ciudad IMSS en el oriente de la capital, que sólo está a la espera de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) libere el terreno para continuar con el proceso de construcción, indicó Alejandro Lazaroto, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), quien esta semana realizó gestiones ante autoridades federales para avanzar en el trámite.

El dirigente empresarial explicó que el predio todavía requiere la autorización definitiva de Semarnat y que, una vez concluido ese procedimiento, regresará al Gobierno del Estado para que formalice su entrega al Seguro Social. Añadió que, según su conocimiento, el Gobierno estatal deberá poner el terreno oficialmente a disposición del Instituto mediante un acuerdo que tendría que pasar por el Congreso local. Después comenzarán las etapas relacionadas con la presupuestación, la planeación y la construcción del complejo hospitalario.

Lazaroto informó que esta semana sostuvo conversaciones con representantes del Gobierno federal para impulsar la liberación del predio, un trámite que consideró fundamental para avanzar hacia la materialización del proyecto. El terreno está en el extremo oriente de la ciudad, en la zona de Punta Oriente, donde, dijo, la ubicación ofrece ventajas por los accesos para quienes viajan desde Delicias, o van hacia Ciudad Juárez y viven en los sectores habitacionales cercanos.

El presidente de Canaco sostuvo que la nueva infraestructura responde a una necesidad de atención médica que enfrenta

Chihuahua capital, donde estimó un déficit de alrededor de 800 camas hospitalarias. Ante esa situación, señaló que la demanda empresarial no consiste únicamente en ampliar los espacios físicos, sino en garantizar servicios médicos suficientes, medicamentos adecuados y una atención oportuna para los trabajadores y sus familias.

El dirigente aclaró que la iniciativa privada mantiene separadas las negociaciones entre los empleados del IMSS y su sindicato por las condiciones laborales y los incrementos salariales, pues consideró que esos asuntos corresponden a las partes involucradas. Sin embargo, precisó que las empresas tienen sus propios motivos para manifestar inconformidad con el Instituto, particularmente por la calidad del servicio médico que reciben sus trabajadores a cambio de las cuotas que cubren patrones y empleados.

Explicó que Canaco ha presentado escritos dirigidos al secretario general y al director general del IMSS, además de llevar sus planteamientos a través de la presidencia de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-servytur). También refirió que ha sostenido conversaciones directas con el director general del organismo, en las que expuso la necesidad de corregir las deficiencias en la atención.

Lazaroto afirmó que ha observado movimientos encaminados a mejorar los servicios, aunque señaló que el sector empresarial permanecerá atento a los resultados y continuará con sus gestiones hasta que los trabajadores reciban la atención médica que requieren. Insistió en que la exigencia no es limitada a la disponibilidad de consultas, sino que incluye buen trato, medicamentos y condiciones que permitan resolver los problemas de salud de los derechohabientes.

Por su parte, Leopoldo Mares, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), sostuvo que las protestas del personal del Seguro Social no deben confundirse con el desarrollo de la Ciudad IMSS, cuya construcción, aseguró, mantiene su curso mediante las gestiones correspondientes. El dirigente empresarial destacó que la iniciativa contempla un conjunto hospitalario y no solamente un edificio, por lo que su alcance incluye infraestructura y servicios necesarios para ampliar la capacidad de atención en la entidad.

Mares manifestó confianza en que el proyecto avance, al señalar que el IMSS desarrolla obras hospitalarias en distintas regiones del país. Según expuso, el Instituto tiene hospitales en proceso de apertura, otros en preparación y nuevas instalaciones en construcción, por lo que consideró que el proyecto de Chihuahua forma parte de los esfuerzos de expansión de la infraestructura médica.

No obstante, advirtió que la construcción de las instalaciones representa sólo una parte del desafío, pues un complejo de esta naturaleza requiere médicos, personal de enfermería, camas, insumos, medicamentos y recursos suficientes para operar. Por ello, planteó que la meta empresarial consiste en concretar una Ciudad IMSS que funcione y permita atender las necesidades de la población, no únicamente en conseguir la edificación.

El presidente del CCE reiteró que las gestiones continuarán, independientemente de las inconformidades laborales que enfrenta el instituto. En ese sentido, coincidió con Lazaroto en que la mejora de los servicios médicos constituye una exigencia propia del sector empresarial, distinta de las negociaciones salariales del personal.