Chihuahua, Chih.- Con acusaciones de gritos, humillaciones, intimidación y afectaciones emocionales contra estudiantes de sexto grado, padres de familia de la primaria Rotaria 2 “Nayo Revilla” denunciaron formalmente ante Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH) a la docente Judith Alejandra Ogaz Zubia.

Además de señalar omisiones y presunta protección por parte de la directora Petra Estela Pizarro Salas, pese a que aseguran las autoridades educativas ya conocían la situación desde meses atrás e incluso reconocieron que la maestra requería atención psicológica.

El oficio fue recibido oficialmente el pasado 20 de mayo de 2026 en la Dirección de Educación Primaria de SEECH y está dirigido a Sergio Martín Balderrama Contreras, director de Educación Primaria.

En el documento, firmado por padres y madres de familia de alumnos del grupo de sexto “B” de la escuela primaria Rotaria 2 “Nayo Revilla”, clave 08DPR1628W, manifiestan su preocupación por “diversas conductas ejercidas por la docente Judith Alejandra Ogaz Zubia, consistentes en maltrato verbal hacia las y los alumnos desde el inicio del ciclo escolar”.

Los tutores detallan que de manera reiterada la maestra dirige al alumnado mediante gritos, expresiones ofensivas, humillaciones y actitudes intimidatorias, generando un ambiente de temor, ansiedad y afectación emocional entre niñas y niños.

Según el escrito, dichas conductas provocaron cambios notorios en algunos estudiantes, entre ellos miedo a participar en clases, desinterés escolar, tristeza, inseguridad y ansiedad para acudir al plantel educativo.

Asimismo, los padres señalaron que la situación ya había sido puesta en conocimiento de la directora Petra Estela Pizarro Salas desde enero, luego de una reunión extraordinaria sostenida con la docente; sin embargo, denunciaron que las inconformidades fueron minimizadas y que no aplicaron medidas efectivas para proteger la integridad emocional de los menores.

En el oficio entregado a SEECH, los padres recordaron que el Protocolo Único para la Prevención, Detección y Actuación en Casos de Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes establece que la violencia escolar comprende cualquier tipo de agresión física, psicológica, emocional o negligencia ejercida por trabajadores de la educación hacia el alumnado.

También subrayaron que el protocolo obliga al personal directivo y de supervisión a actuar inmediatamente cuando exista una situación que ponga en riesgo la seguridad e integridad de cualquier estudiante.

Por ello, solicitaron formalmente que activen el protocolo correspondiente por posible maltrato escolar, que investiguen los hechos denunciados y que determinen responsabilidades tanto de la docente involucrada como de autoridades escolares que tuvieron conocimiento del caso y omitieron actuar oportunamente.

Además, exigieron medidas inmediatas para salvaguardar la integridad emocional de las y los estudiantes, informar a los padres sobre las acciones implementadas y garantizar un ambiente escolar sano, seguro y libre de violencia.

A la denuncia formal se sumaron testimonios de padres de familia, quienes acusaron a la directora Petra Estela Pizarro Salas de mantener una actitud “prepotente”, “grosera” y “despectiva” tanto con padres como con maestros.

“Con ella no se puede hablar, trae a los maestros prácticamente en jale”, expresó una madre inconforme.

Los denunciantes también afirmaron que la docente Judith Alejandra Ogaz Zubia presuntamente era protegida por la directora debido a la cercanía entre ambas.

Relataron que, tras estallar el conflicto, una supervisora de SEECH acudió a una reunión “para tratar de llegar a un arreglo”, donde según los padres reconoció que la maestra “andaba muy mal” emocionalmente y que por ello recibiría atención psicológica.

“Nos dijeron que habían tenido consideración con ella por ser mujer y que le iban a dar atención psicológica, pero nosotros nos preguntamos quién tuvo consideración con los niños”, manifestó una madre de familia.

Padres aseguraron además que, lejos de enfocarse completamente en las clases, la maestra compartía frecuentemente problemas personales y situaciones sentimentales con el grupo.

“Les platica toda su historia de amor, que si está enojada con el novio, que si va a ir a buscarla a la escuela, que llora por él y luego le manda flores y reconcilian”, narraron.

También denunciaron que después de la presentación del oficio comenzaron comentarios pasivo-agresivos hacia los alumnos.

Entre las expresiones señaladas destacan frases como: “Ay, me olvidaba que no puedo regañarlos porque luego van con su mami a llorar”, así como advertencias a los estudiantes para “portarse bien porque ya no les puede decir nada”.

Los padres denunciaron además que la docente llamaba “inútiles” a algunos menores y constantemente los culpaba de diversas situaciones. Incluso afirmaron que una alumna que cursó anteriormente con la misma maestra permanece actualmente bajo tratamiento psicológico debido a afectaciones emocionales.

Otra de las inconformidades expuestas fue que, presuntamente, la dirección escolar aplicó cuestionarios y pláticas de autoestima y superación personal a los alumnos para que “no les afectaran las cosas que les decía la maestra”, argumentando que las expresiones eran “por su bien” y para que aprendieran a defenderse.

Finalmente, padres de familia denunciaron que tras la firma del oficio la directora se molestó con integrantes de la sociedad de padres y comenzó a ejercer presión sobre la presidenta de la mesa directiva, a quien presuntamente le advirtió que necesitaría autorización para ingresar a la escuela y que podría perder su cargo.

Hasta el momento, Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH0 no ha informado públicamente sobre las acciones o medidas derivadas de la denuncia presentada por los padres de familia de la primaria Rotaria 2 “Nayo Revilla”.