El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, sentenció que si el Gobierno Federal pretende ponerle un dedo encima a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, serán cientos de miles de personas las que saldrán a la calle, no sólo de su partido sino de la sociedad civil.
“Maru no estás sola. Son cada vez más los mexicanos que te respaldamos por lo que representas”, dijo el presidente del Comité Ejecutivo Nacional panista, quien añadió que Campos Galván es ejemplo de dignidad, combate al crimen y de lo que se espera de los servidores públicos.
Afuera de la Fiscalía General de la República (FGR) en Ciudad de México, el líder panista sentenció que Morena y su gobierno persigue a quien se le opone pero protege a quienes pactan con el crimen organizado.
Esto se demuestra, dijo, en los ataques que ha sufrido la mandataria chihuahuenses desde la mañanera presidencial, mientras que a Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, se le brinda impunidad pese a estar formalmente acusado por las autoridades de Estados Unidos de tener vínculos con el narcotráfico e incluso piden su extradición.
Expuso que este doble racero tiene como objetivo silencia a quienes denuncia las complicidades criminales porque el gobierno de la 4T tiene miedo de lo que se le viene encima, pero aseguró que el PAN no dejará de señalar los narcopactos.